El árbol del bien y del mal

Llevo unas cuantas horas pensando de que modo le doy forma a la indignación que siento hace días y he decidido tomármelo con calma, meditarlo y tratarlo con algo de distancia.

El caso es que una concejala del Ayuntamiento de Las Palmas, evidentemente indigna del cargo que le han regalado, decidió un día demostrarle su amor y su cariño a su maridito, algo que me parece muy bien, muy loable y a todas luces encomiable.

Lo que me parece vomitivo y repugnante es que el regalo se lo paguemos todos los ciudadanos de Las Palmas.

Crear energía a partir del hidrógeno es enormemente útil, interesante, necesario y fomenta la investigación y el desarrollo de cualquier comunidad científica. Sobre ésto no tengo ninguna duda y ojalá que en poco tiempo podamos disponer de energías limpias, baratas, no contaminantes y que proporcionen recursos y bienes a los menos favorecidos.

La concejala jeta de la que hablamos destinó 100.000 euros o más para que un árbol. Repito, un árbol. Sólo uno, fuera alimentado con hidrógeno. Para ser exactos la iluminación navideña del árbol, que las plantas se suelen alimentar solitas si no las liquidan.

El proyecto fue encargado a su maridito. ¡Qué casualidad!¡Qué amor!¡Qué cariño hacia el ser amado!

Se me saltan las lágrimas de la emoción.

Ahora deduzco que la concejala planea regalarle un proyecto más ambicioso a su marido. Debe tratarse de un viaje a Marte tripulado porque para sacar la pasta están recaudando dinero en multas que a los recaudadores de impuestos de la Edad Media los hace parecer Hermanitas de la Caridad. Conozco a varios ciudadanos a los que los están friendo a multas por exceso de velocidad por circular a 85 kilómetros por hora en la autovía. Los regalos salen caros y lógicamente el dinero de los impuestos no da para más y de algún lugar hay que sacarlo. El amor y el cariño ante todo.

Una canallada de este tipo, lejos de indignar a los medios de comunicación y a la opinión pública, ha pasado casi desapercibida a pesar de que el propio Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria tenía gravísimos problemas para pagar sus nóminas. Y precisamente el día del encendido del árbol, trabajadores cabreados por la situación desplegaron pancartas con sus protestas. Protestas que curiosamente no vieron o no quisieron ver la mayoría de los medios que se centraron en dorarle la píldora a la concejala y sus secuaces con las loas y bendiciones al árbol del hidrógeno.

Los medios ahora se están cebando, y con toda la razón del mundo, con el impresentable José Manuel Soria, imputado ahora mismo por prevaricación y al que quizás dentro de un tiempo podamos adjetivar mejor, según la sentencia que se dicte.

Si eres asiduo del blog, supongo que conocerás lo que pienso de este individuo, pero me parece sumamente hipócrita la actitud de algunos medios que cargaron las tintas contra este tío cuando se gastó 300.000 euros por un palo y un trozo de tela y no digan ni pío cuando una tía le regale con dinero público a su marido un proyecto de 100.000 euros que no deja de ser el chocolate del loro porque ni va a resolver los problemas energéticos de la ciudad, ni va a suponer nada más que algo de demagogia barata para que la absorban los votantes con cultura manifiestamente mejorable.

No pongo en duda la valía del marido de la doña, entre otras cosas porque ni siquiera lo conozco, pero esta actitud nepótica es bananera lo mires por donde lo mires.

Según las ONG´s se han quintuplicado las peticiones de comida y regalos de reyes este año para familias desfavorecidas y esta noticia no es de lugares lejanos, es de la ciudad en la que esta tía es concejala.

Señora concejala, al margen de lo que piense de su actitud de desprecio a los ciudadanos, de su sentido de la ética y de la decencia, que a tenor de los hechos usted desconoce, creo que si tanto desea demostrar su afecto a su maridito, debería hacerlo con su dinero, no con el mío.

En la imagen de Canarias7 puedes ver un momento de las protestas que curiosamente no vieron otros medios.

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