Sombras y luces

He aprovechado este puente para descansar un poco. No es que lo necesitara mucho físicamente, pero la mente me pedía una pausa. En cuanto al blog, no sé si te creerás que he soñado un par de días que estaba escribiendo un artículo. No me puedo olvidar de este espacio ni aún descansando.

Pero estos días sin escribir me han hecho reordenar algunas ideas, organizarlas mejor y, con toda seguridad, poderlas trasmitir con mayor precisión.

Ahora mismo tengo la intención de escribir sobre tres temas concretos, pero no tengo todavía claro si los trocearé en tres artículos o escribiré un mix en uno sólo. Ya veremos.

Parte de las jornadas de descanso de estos pasados días, eran para celebrar esa entelequia llamada Constitución, algo que en otros países respetan, defienden y garantiza los derechos, pero que curiosamente en esta república bananera, nadie defiende, nada se cumple y es poco más que un chiste de mal gusto.Este fin de semana en Las Palmas de Gran Canaria mataron de una paliza a un muchacho de 19 años. Fueron cuatro desalmados a los que debería caerles todo el peso de la justicia, pero en un país como éste, cualquiera sabe lo que les ocurrirá.

Segaron una vida de forma absurda y sin venir a cuento. No sé si te habrás dado cuenta que cada día que pasa se respira una violencia en el ambiente que da miedo. Violencia a todas luces gratuita que supongo que tendrá bastante que ver con la cultura o incultura que se respira y de los modelos que los niños o jóvenes de barrios marginales van tomando como referentes.

Más que por el pobre muchacho lo he sentido especialmente por los padres. Tiene que ser algo así como una puñalada en el corazón enterarse que matan a tu hijo y seguir viviendo. Vaya por delante mi mensaje de ánimo, aunque creo que en estas circunstancias no servirá de mucho.

He leído y escuchado muchas opiniones sobre el hecho y creo que no hay que culpar a nadie concretamente por este asesinato. Es cierto que se nota algo más de delincuencia en nuestras calles, pero la presencia de cuatro miserables al abrigo de la noche en una zona de ocio, es una variable difícil de preveer.

Este fin de semana largo también aproveché para ver la coproducción hispano-griega, El Greco. Como productor de la misma, supuse que estarían muy liados con las invitaciones a todos los productores y decidí verla en Internet. La pagué varias veces como español y ciudadano europeo, como leí en los créditos.

En esos mismos créditos me sorprendió ver dos cruces o espadas delante del nombre de un actor y de un miembro del equipo técnico, pero no sé por qué estaban ahí. ¿Eran los únicos cristianos del elenco? ¿Coleccionaban espadas o cruces? ¿Fallecieron durante la producción?

Espero que ver el resultado de su trabajo no fuera el detonante de esta última hipótesis. La película es más bien flojita, lenta, bastante irreal que pretende contarnos la vida de El Greco tomando como base una novela que precisamente elucubra sobre parte de su existencia.

Si quieres conocer mejor su vida, pásate por alguna enciclopedia o por la misma Wikipedia. Los actores, salve el principal, flojitos y sosos. Otra vez que he vuelto a tirar el dinero produciendo una película.

No obstante las únicas luces que se pueden encontrar entre los temas tratados en este artículo sean los cuadros de Doménikos Theotocópoulos. Todos magníficos y recomendables.

La imagen pertenece a un cuadro de El Greco que encontré en El perro tendrá su día.

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