Todos somos Charlie Hebdo. La democracia, la libertad de expresión y la civilización occidental en peligro por el fundamentalismo islámico

Durante la jornada de ayer tocaba estar atentos a las noticias que se iban conociendo sobre el brutal atentado islamista contra la sede parisina del semanario satírico francés Charlie Hebdo, hoy toca hacer una reflexión y analizar en profundidad tanto lo que ha ocurrido durante la jornada de este pasado miércoles como lo que está por venir con el aumento de la llegada de yihadistas bien preparados a Europa.

En el viejo continente especialmente y en el resto de Occidente tenemos un grave problema que la mayoría de nuestros dirigentes pretenden esconder, ocultar, obviar y pasar por alto, pero tarde o temprano nos estallará a todos en las manos.

A los europeos nos ha costado 2000 años llegar a construir una sociedad laica, democrática que respeta firmemente la libertad de expresión, la libertad individual, la igualdad y la solidaridad, algo con lo que se quiere acabar a través de un fascismo disfrazado en una religión intolerante, segregacionista y genocida que sólo busca convertir al resto o matarlos directamente, como ya está ocurriendo desde hace demasiado tiempo en nuestra sociedad con el visto bueno de países terroristas que con sus petrodólares consiguen sobornar adecuadamente a los dirigentes políticos que padecemos y que permiten que el genocidio de Europa contra los no musulmanes siga avanzando.

Todo lo que hemos conseguidos a través de 20 siglos con la sangre de nuestros antepasados y que defendemos, está siendo atacado por quienes no desean integrarse, no quieren formar parte de la democracia y están en contra de cualquier valor occidental que no sea el islam o la muerte. En nuestro entorno todos tienen cabida, sin distinción de raza, credo o ideología política, pero siempre que respeten la democracia y nuestros valores forjados a sangre y fuego.

Ahora mismo en Europa, barrios enteros ya no se rigen por la democracia. Barrios completos de Paris, Amsterdan, Estocolmo, Bruselas o Londres, por citar unas cuantas, de las muchas que hay, mientras que la clase política, bien untada por las dictaduras genocidas, pederastas y terroristas del Golfo, hacen la vista gorda.

En democracia la mujer es un igual, no es un saco de patatas de color negro a la que se la pueda tratar como una esclava. En democracia los homosexuales son nuestros iguales y no deben ser asesinados o torturados. En democracia no existe la esclavitud. En democracia cada uno puede pensar, creer y decir lo que le venga en gana sin ser decapitados. En democracia cada cual puede acostarse con quien le parezca, siempre que esas dos personas estén de acuerdo sin ser lapidados o torturados. En democracia la religión no marca la marcha de un Gobierno que suele ser laico. En democracia los centros de culto no se utilizan para ser cuarteles generales para el terrorismo. En democracia existe libertad para la crítica, sin tener que ser fusilados en un semanario satírico.

Muchos de estos valores que defendemos y defenderemos firmemente en Europa están totalmente en contra de todo lo que propugna el Islam que choca frontalmente con nuestros principios más básicos. En Europa somos lo que somos y defendemos nuestros valores. Aquellos que deseen vivir junto a nosotros, deben respetarlos y también defenderlos. Los que pretendan dinamitar estos principios con sus teorías fascistas teocráticas de la Edad Media, nos tendrán en contra.

Y no es cuestión de discriminar a nadie. Es simple. Si a alguien no les gusta nuestra forma de vida, tienen la opción de irse a vivir a las dictaduras terroristas y genocidas del golfo, donde pueden matar a sus mujeres, lapidarlas, tratarlas como si fueran un saco de patatas, ahorcar a los homosexuales y comprar esclavos. Aquí en Europa todo esto va en contra de nosotros y no lo permitiremos.

Yo respetaré y defenderé a cualquiera siempre que esté dispuesto a respetar y defender los valores que defiendo, si no le parece bien, no debe escudarse en xenofobia, islamofobia, o demás fobias que se están sacando por ahí algunos estúpidos que no tienen dos dedos de frente. La cuestión es más sencilla: Queremos vivir en la democracia que forjaron nuestros padres o preferimos ponernos la chilaba, acatamos sus órdenes y nos convertimos todos.

Aquí no se trata de atacar o criminalizar a nadie por su religión o sus ideas, es una cuestión más clara de entender. Existen una serie de sujetos que quieren acabar con los pilares de nuestra civilización, otros que quieren luchar para preservar nuestros valores y una mayoría que prefiere esconder la cabeza, taparse los ojos, esconder los hechos y decir que aquí no pasa nada y que sólo se trata de cuatro perturbados que hacen locuras, en el caso de los genocidas o de unos cuantos fachas xenófobos que quieren emular a Hitler, en el caso de los movimientos, cada vez más numerosos, que están surgiendo en Europa y en el resto del mundo contra los ataques que está sufriendo nuestra civilización.

En definitiva, todos son bienvenidos y aceptados si cumplen con nuestros principios democráticos y de libertad. Los que amparándose en principios cavernarios pretendan acabar con nuestros valores, serán rechazados. Estamos en guerra. En un bando militamos los que defendemos los valores occidentales y en otro están los que quieren acabar con todo ello. No hay más.

Y, por supuesto, desde este humilde blog, seguiremos luchando con todas nuestras fuerzas contra la libertad de expresión, la censura y el barbarismo, como hemos demostrado, desde que escribimos nuestra primera entrada. No seremos como aquellos que en múltiples medios, prefieren agachar la cabeza, rendirse e intentar convencernos de que lo blanco es negro y viceversa.

No se trata de criminalizar a todo un colectivo que no es el caso. Aquí estamos sólo en contra de aquellos que quieren acabar con nosotros. Los que deseen vivir en nuestras comunidades respetando y defendiendo nuestra civilización, serán siempre bienvenidos y aceptados.


Actualización: Un tiroteo esta mañana en Paris se ha saldado con la muerte de una policía. 

Las dos viñetas que acompañan estas líneas las encontré en Clases de Periodismo, donde encontrarás una selección de las que han aportada los humoristas gráficos en todo el mundo en protesta por el brutal atentado contra la democracia, la libertad de expresión y la civilización occidental.

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