La guerra de los valores occidentales contra los valores medievales no ha hecho más que comenzar

No me resisto a volver a poner mi granito de arena en este mar de confusión en el que desgraciadamente se ha convertido lo ocurrido durante los últimos días en Paris. Observo demasiado extremismo y demasiada manipulación que no hacen sino agigantar el gravísimo problema al que nos enfrentamos. 

Este domingo unos cuantos líderes occidentales hicieron el paripé al presentarse en París defendiendo no se sabe qué o a quién porque entre los congregados había representación de varios Estados que no quieren ni oír hablar de los Derechos Humanos y algunos pertenecen a conocidos países terroristas.

Si lo que nos querían mostrar es que todos están unidos para seguir haciendo lo que acostumbran, ignorar al ciudadano y seguir viviendo al margen, consiguieron su propósito.

No existe el Islam bueno y el Islam malo, el Islam moderado y el yihadista. El Islam es un todo y ese todo vive ahora mismo una época convulsa con diferentes guerras internas en el que los principales autores intentan posicionarse. 

"Lo que nos afecta directamente (a nosotros los occidentales),....es el Salafismo, la secta oficial de Arabia Saudí que incluye entre otras cosas,.....el Takfirismo, la Yihad contra los no-musulmanes y los musulmanes declarados como "Apostatas" (la mayoría vamos), el anti-racionalismo (rechazan la teología y el uso de la razón para interpretar las escrituras), la emulación de la vida de musulmanes bajo el regimen de los 3 primeros Califas (lo que llaman el Salaf,....de ahí Salafismo)"

Este texto que no es mío y lo encontré en un foro de discusión, me parece un punto de partida muy interesante para empezar a entender un poco lo que está pasando. 

Arabia Saudi y el resto de dictaduras genocidas y medievales del Golfo con sus inagotables petrodólares han llenado las principales ciudades europeas con mezquitas a cargo de imanes radicales que lo único que predican es el odio al infiel, la implantación de la sharia y la esclavitud de la mujer entre otras lindezas. Los dirigentes occidentales, bien engrasados con contratos, sobornos, patrocinios y demás prebendas, han decidido abandonar a los ciudadanos que les han votado y han dado el visto bueno a la creación de Estados Islámicos dentro de nuestros barrios y ciudades en los que ya no se respetan los derechos humanos ni la ley de cada país. Rige la sharia, el fundamentalismo, el rigorismo en sus múltiples facetas. 

Antes de plantearse cualquier lucha contra el Estado Islámico en Siria o Irak, deberíamos plantearnos acabar primero con todos los Estados Islámicos que nuestros políticos vendidos han permitido crear y permiten mantener en nuestras principales ciudades de Occidente. 

La lucha entre civilización y barbarie conforme estos Estados Islámicos locales va creciendo, aumenta y los ciudadanos empiezan a tener problemas graves porque viven en un país que respeta y defiende los Derechos Humanos, pero en su barrio ya no rigen esos conceptos occidentales, sino que por la apatía, dejación y vergüenza de nuestros dirigentes, se aplican ya leyes cavernarias y bárbaras.

Creo que ya hemos atravesado la primera fase en la que las protestas son acalladas con las palabras comodín que utilizan todos aquellos que ven bien la destrucción de nuestra sociedad y nuestra forma de ver la vida: xenofobía, islamofobía, fascismo, etc. 


En la segunda fase, ya no basta tener comprados a todos los medios de comunicación al uso para disimular las protestas de los ciudadanos de a pie ante los golpes de Estado que se están produciendo muy a su pesar en barrios y ciudades de todo Occidente. Fuerzas de toda índole van aupándose y consiguiendo cada día más apoyos porque se dan cuenta de que los políticos clásicos, los de la casta de todo occidente, ya no defienden sus intereses y les han dado la espalda en este tema y en muchos otros más. Echa un vistazo a las encuestas de intención de voto en Suecia, Holanda, Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Noruega, etc y te darás cuenta de que el ascenso de formaciones de extrema derecha no para de crecer. El caso de Grecia con Syriza y España con Podemos, sería otra historia porque precisamente es el otro extremo y no tiene nada que ver con el islám, creo.

Demonización y criminalización

Entrar en los extremismos en los que están entrando muchos, es intentar crear más problemas donde creo que no los hay. Si bien el islam es un conjunto de valores más que una religión, creo que, una vez que consigan los propios practicantes diferenciar lo que es divino y lo que es humano con separaciones claras, se puede considerar como una religión más y que se debe respetar como cualquier otra, Hay muchos musulmanes que llevan años profesando un islamismo sano y que no tienen ningún problema con nadie, excepto con los propios musulmanes fundamentalistas. Cito como ejemplo al pueblo kurdo, donde conviven, creencias, razas, credos e ideologías que conviven en paz y armonía entre ellos y, que de hecho, están defendiendo ahora mismo en nombre de todos contra los bárbaros del Estado Islámico.

Tampoco creo que hay que meter en el mismo saco a la extrema derecha montaraz con los movimientos en contra de la islamización de Europa o de Occidente. He visto manifestaciones de este tipo y sus miembros, lejos de ser xenófobos o intolerantes, lo único que persiguen es defender sus modos de vida como occidentales y no ser barridos por la barbarie.

No creo que se gane nada con asaltar mezquitas o ir contra todo lo que haga referencia al islám, porque en estos casos siempre pagan justos por pecadores y por lo que comentaba antes con los kurdos, por ejemplo, hay de todo y no se pude meter a todo un colectivo en el mismo saco.

A nuestros dirigentes deberíamos dar un poco de margen para que, tras los atentados contra la civilización occidental que vivimos la pasada semana en Paris y los que estamos viviendo a diario en Nigeria, Irak, Líbano, Libia, Siria, etc, tomen conciencia de donde está el enemigo, quienes lo financian, quienes lo defienden y lo alientan y obren en consecuencia. Si siguen mirando para otro lado y continúan encamados con los instigadores del genocidio mundial, habrá que pedirles responsabilidades.


Posibles soluciones

Congelar todas las cuentas de los países que financian el terrorismo ubicados en la península arábiga, ocupar sus instalaciones petrolíferas, su única fuente de financiación y administrar esas riquezas de forma que, tras los pertinentes juicios por crímenes contra la humanidad por haber llevado su odio por todo el mundo y convertir en eriales varios países, ser cómplices de genocidios étnicos, religiosos y sociales, resarcir a todos los damnificados, reconstruir países y compensar económicamente a las víctimas si es posible. Debería ser un mandato del resto de la humanidad que quiere vivir en paz y que no quiere consentir más barbarismo.

Mientras nuestros cobardes gobernantes sigan empecinados en coquetear, jugar, aliarse y ser amiguitos y/o comparsa de toda esta ristra de genocidas, no habrá paz. Mientras prefieran venderse a los petrodólares y abandonar a su suerte a los ciudadanos, nada cambiará. Mientras no defiendan a sus ciudadanos frente a monstruos genocidas medievales, todo seguirá exactamente igual que ahora. 

En cuanto a la religión, la única alternativa que se me ocurre es expulsar a todos aquellos imanes que instigan el odio hacia todo lo que no representa su salvajismo y la separación de cualquier tema religioso y estatal. Si cualquiera desea practicar el culto que estime conveniente, será respetado, pero en el ámbito social, jurídico y estatal, sólo existirá el Estado de Derecho de cada una de nuestras democracias. El que no lo acepte, se le invita a salir del país por no acatar nuestro sistema de valores. Creo que es lo más razonable.

Pienso que sería justo que todas esas dictaduras medievales paguen por todos los crímenes que han cometido a lo largo de los años y aprovechar las ingentes cantidades de millones que les aportan los yacimientos petrolíferos podrían ayudar a restablecer en parte algunas de las atrocidades que han cometido y que, desgraciadamente, siguen cometiendo ante la pasividad o connivencia de nuestros dirigentes occidentales.

Para ilustrar estas líneas vuelvo a utilizar viñetas sobre el enfrentamiento del pueblo kurdo contra los bárbaros.