Nace Dirae, un diccionario inverso muy útil para buscar aquellas definiciones que se nos resisten

En materia de diccionarios, creo que los tengo todos. Para los que nos dedicamos a escribir de una forma u otra, contar con una buena colección de diccionarios de distintos tipos es algo fundamental, similar a las herramientas que usa un competente mecánico en su taller.

Diccionarios hay de muchos tipos y ya sabes como funcionan: Buscas una palabra concreta y encuentras la definición completa con sus acepciones, modismos, localismos, etc. Hasta ahí todo normal, pero ¿qué ocurre cuando conoces la definición y no encuentras la palabra?

Para ese cometido se ha presentado Dirae, un nuevo diccionario en línea que podrás añadir a tu colección. En esta página nos informan de las utilidades del diccionario y también nos recomiendan la forma de usarlo. Es cuestión de trastearlo, conocer para que nos puede servir y usarlo.

Ya que estamos metidos en el ajo, te cuento los diccionarios que utilizo para escribir en el blog: Tengo en la barra de tareas el DRAE, que funciona excepcionalmente bien. Suelo usar también un diccionario de antónimos, otro de sinónimos y otro de español moderno y si la entrada tiene algo que ver con la tecnología suelo usar otro sobre términos científicos. Y el diccionario que se puede considersar como el fórmula 1 de todos, sin dudarlo, es el de María Moliner. Algo estratosférico a la hora de estudiar las palabras.

Afortunadamente todos se pueden consultar on line y una vez consultados los términos, tus post se muestran sin errores, hasta que le pasas el corrector ortográfico que tiene blogger por defecto. En muchas ocasiones es mejor no pasarlo y permitir que se cuele alguna gamba, como habrás podido comprobar en varias ocasiones, si decides pasarlo, se vuelve loco y reconoce palabras que no existen, acentúa las que no deben llevar tilde y viceversa. Es una de las pesadillas que sufro cada vez que termino un post.

Si eres un hoygan, seguramente esta entrada te importará un pimiento, pero al resto estoy seguro que le interesará. Si te preguntas cómo Dostoievski o Galdós o Cervantes pudieron escribir tanto sin Internet y todas estas herramientas revolucionarias, la respuesta es que usaban esos objetos con forma de ladrillo con tapas y hojas de papel dentro que se llaman libros.

La imagen la encontré en Dirae.

1 comentario: