F1: G.P. de Gran Bretaña

Silverstone es un circuito de corte clásico. Rápido, de sucesión de curvas de gran velocidad y tramos complejos. Un circuito muy técnico donde adelantar está reservado a los maestros del regate. Su configuración lo convierte en uno de los más divertidos del mundial y el preferido de muchos pilotos. De hecho, es uno de los circuitos más utilizados para los test. Y ha quedado patente hoy, el primer Gran Premio del mundial que resulta entretenido de principio a fin.

Hay quien dice que todo está volviendo a su cauce con los Brawn lejos de los primeros puestos, pero nada más lejos de la realidad. Cuando no es un Brawn es un Toyota o un Red Bull. Así ha sido, Sebastian Vettel aprovechando los errores de Button, pero seguido de cerca por Nakajima, lo que sí es novedoso con el debido respeto. Y vuelvo a repetir, no es un super Vettel… sino una super configuración aerodinámica preparada al milímetro para el exigente trazado de Silverstone. Un 10 para la ingeniería de Red Bull que ha colocado primeros sus dos monoplazas, ante la impotencia de los misiles fosforitos, uno tercero y el otro sexto.

Desde la clasificatoria de ayer, se pudo hacer una radiografía de lo que iba a suceder hoy en pista. Con un Hamilton perjudicado por el accidente de Sutil en la Q1, confirmando el fiasco de McLaren y el vigente Campeón del Mundo ésta temporada que ha sido doblado por tercera vez consecutiva, realmente preocupante. Vettel confirmó con su pole que el más rápido en las clasificatorias de Silverstone acaba por llevarse el primer puesto del podio. Segundo en la presente temporada y único capaz de arrebatárselo a Jenson Button. 26 segundos de diferencia con el segundo clasificado al atravesar la línea de meta. Como algunos dirían, Victoria a placer.

Y es que la lucha no ha estado en la cabeza de carrera, que no ha tenido más que dar gas y confiar en un buen rendimiento del coche, sino en el pelotón de cazadores de puntos, donde hemos visto como la cafetera de Renault y un Fernando Alonso derramando adrenalina a cubos ha puesto en jaque a los Mclaren y BMW. Heifield ha perjudicado al español taponando cada intento de recorte del mismo, pero ha acabado cediendo ante la arrasadora iniciativa del asturiano.

Hubo incluso momentos de confusión, cuando veíamos rodando rueda con rueda a Vettel, Hamilton, Piquet y Alonso, donde unos tenían que ceder el adelantamiento y otros luchar para no ser rebasados. Realmente atractivo el momento. Fruto de esa pelea por evitar la vergüenza más absoluta, ha sucedido el único incidente destacable en el GP de Gran Bretaña entre Kovalainen y Bourdais, dejando los dos monoplazas tocados y una marabunta de piezas en pista que, dirán ustedes lo que quieran, pero yo hubiera pasado una escoba aunque estuvieran en el trazado sucio de la pista.

Ferrari sigue demostrando que no está por la labor, un Massa descafeinado consigue la cuarta posición sin despeinarse demasiado y el hombre de hielo (por lo del helado, debe ser) termina octavo. Huele a finiquitos en la casa de Luca Cordero di Montezemolo, ¿siguen ustedes apostando por Alonso? Yo firmemente. El Astur ha demostrado como puede molestar una cafetera en buenas manos, aunque lenta y torpe, ágil en manos de un bicampeón mundial.

Lo de McLaren ya es más que preocupante. Desde el box, los ingenieros de Hamilton le comunicaban por radio que tenía permiso para pasar de 100kms/h, que el pedal era el derecho y que la pista por donde debía hacerlo era ese tramo asfaltado que había a su derecha. El chaval se ha esforzado en seguir las recomendaciones pero nada, el cambio de rasante y unas manos temblorosas lo han mandado a cortar el césped a 16 vueltas para el final. Bonita imagen de su novia “osea, porfa” maldiciendo por la gloria de Calvin Klein la mala suerte de su amorcito y los directivos del ciclismo mundial rifándoselo para conductor del Coche Escoba. Sí, soy muy crítico con el hijo de la Gran Bretaña. Sigo sin perdonar a Timo Glock por haberle regalado el mundial y a la directiva de McLaren por no haberle permitido el tercero a Alonso, sin poder evitar a pesar de su esfuerzo el ridículo de Hamilton y el triunfo de Raikonnen. Pero ya es agua pasada.

Como resumen. Divertido, muy divertido hoy. Sin aparentes sorpresas (los del difusor en podio), con Ferrari puntuando, McLaren ordeñando ovejas, Alonso demostrando que puede ser como una mosca cojonera a pesar de conducir un tractor y el público completamente entregado. A diferencia del resto, hoy se me ha hecho corta la carrera.

Primer puesto. Sebastian Vettel. Red Bull. Buen trabajo desde el box. Sigo sin ánimo de aplaudir a Vettel.

Segundo puesto. Mark Webber. Red Bull. Idem de Idem. El coche fantástico y el tapón perfecto para la victoria del alemán. ¿Creen ustedes en las órdenes de equipo?

Tercer puesto. Rubens Barrichello. Brawn GP. No ver un Brawn en podio me hubiera trastocado el sueño.

Notorio cuarto puesto para Felipe Massa. Octavo Raikonnen, ambos en puntos. Hamilton y Kovalainen perdidos entre los Force India y los Toro Rosso, ugsssss!!! Y un Alonso sin fortuna, sin coche y sin ganas de seguir quejándose, en décimo cuarta posición.

Estaba cansado de poner una imagen de Brawn y me niego rotundamente a hacerlo con Vettel, así que he elegido para la ilustración de hoy el modelo de coche que utilizará Fran. J. Saavedra en la temporada 2010, con Esperantia Racing, inscrita ya en la próxima tanda (total, están aceptando a todo el mundo… pues lo hemos inscrito). Y si creen que me excedo en la ironía, atentos a la nueva guerra en despachos. De nuevo en peligro la F1. Comentaré novedades cuando cese el fuego cruzado. De momento, campeonato alternativo y repito, mucho cuidado con Esperantia Racing que calzará motores Seat, cedidos por Emilio Botín y financiados por todos los españoles.

Jorge Arias

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