Nadal - Love

Hace unos minutos que acaba de terminar el torneo de tenis de Queens, en Londres. Es una excelente piedra de toque para comenzar con buen pie en la temporada de hierba y medir fuerzas de cara al inminente tercer Grand Slam del año, Wimbledon.

Nadal sigue con su cerebro bien amueblado y mantiene el pulso de sus rivales incluso en las circunstancias más adversas. Hoy se enfrentaba en la final a Djokovic y, aunque no pasó excesivos apuros, si que tuvo que reaccionar ante rupturas de su servicio en momentos complicados en los que reaccionó rompiendo a su vez el servicio a su adversario.

La hierba, hasta al menos el año pasado, no era una superficie que se le diera bien, según decían los entendidos, pero llegar a la final de Wimbledon sin que se te dé bien una pista es casi hablar de entelequias, pero algo hay que escribir.

Rafael Nadal está jugando muy bien y lo que es más importante, haciendo disfrutar a los que nos gusta este deporte. Si gana o si pierde, es algo secundario. A mi en particular me gusta el tenis y Nadal y sus colegas hacen de este deporte todo un espectáculo.

Creo que dentro de 8 días vamos a disfrutar de un excelente torneo de Wimbledon de principio a fin. En Internet lo puedes ver a través de varias cadenas. Sólo consulta el tutorial para sintonizarlo y las horas a las que deseas ver los partidos.

En España, no creo que las cadenas generalistas tengan hueco entre sus programaciones para dar algo que merezca la pena, por lo que ya no pierdo el tiempo buscando. ¿Cómo van a quitar de la parrilla el culebrón salchichero de turno o el reality basuriento? Sería impensable.

¿Ah, que lo da una televisión de esas de pago? ¿Para que voy a pagar si tengo más de 30 cadenas donde verlo por Internet y además practico idiomas? Ahora que si esa cadena me paga por verlo, no tengo ningún inconveniente. Admito ofertas.

Yo voy a lo seguro. A donde lo dan siempre: Internet.

Y sobre el título que he puesto para el artículo, es la llamada para la respuesta que voy a dar ahora mismo y que me han preguntado cientos de veces, sabiendo que me dedicaba a cubrir periodísticamente torneos.

Seguramente te habrá llamado la atención que cuando el juez de silla da el tanteo dice: Fifteen - love ó love - thirty ó Forty - love.

Si. Usan la palabra love que, como bien sabes, significa amor, pero que no tiene nada que ver con el amor en sí.

Originariamente proviene de la palabra francesa l´oeuf, que se pronuncia "lof" que significa el huevo. El huevo es una forma similar a un cero y por eso comenzó a utilizarse. Por la preponderancia de lo anglosajón en el tenis, de hecho se inventó en el Reino Unido, buscaron una palabra similar para hacerla suya y por eso escogieron love que se pronuncia, con algún ligero matiz, casi igual.

La imagen de Rafael Nadal, mordiendo el trofeo de Queens, la encontré en la página oficial del torneo.

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