Ustedes vayan pidiendo que nosotros lo vamos prometiendo sobre la marcha

Cuando veas a los políticos besar a niños por las calles, pasearse entre la gente como si fueran ciudadanos con sus mismos problemas y prometer las estupideces más esperpénticas, no hay duda, estamos a las puertas de unas elecciones.

El del partido de la SGAE dice que nos dará 400 euros a cada ciudadano, después de sisarnos otros tantos o más con el canon con el que han obsequiado a sus amiguetes. El otro no se queda corto y dice que bajará los impuestos hasta tal punto que habrá que ir a pagarlos a las catacumbas.

Y esto es sólo el principio que todavía no ha comenzado la campaña real que entonces si que presenciaremos espectáculos nauseabundos para pedir el voto.

Volvemos a una de las ceremonias en la que las grandes empresas y corporaciones que manejan todo el cotarro nos hace creer que podemos elegir el tipo de gente que nos va a gobernar, cuando realmente son siempre los mismos. ¿Acaso has notado alguna diferencia sustancial cuando gobernaban unos u otros?

Para consagrar el nauseabundo bipartidismo todo se centra en los dos grandes partidos, cuando tenemos la opción de elegir muchas más opciones y que con toda seguridad serían mucho mejores a la hora de administrarnos.

En época electoral me debato entre ser un ciudadano participativo, ir a votar y hacer todas esas patrañas o pasar de todo, pero creo que es mejor votar y hacerlo a la mejor opción no a la menos mala de las peores y que ya conocemos.

Lo malo de comportarte como un ciudadano normal, ir a votar y participar de algún modo en el juego democrático es comprobar como por ejemplo aquí en Canarias, merced a una injusta ley electoral, una minoría ejerce el poder arbitrariamente sobre la mayoría.

En las elecciones autonómicas, ocurrió algo así: Tendrían que estar gobernando los benefactores de la SGAE porque obtuvieron más votos, pero los nacionalistas de boina que tenemos por aquí y los impresentables y manirrotos de la derecha, hicieron sus apaños y ahí andan, aumentando el número de parados hasta límites nunca vistos, favoreciendo a sus familiares y amiguetes y olvidándose de los ciudadanos.

Claro que para disimular los desastres que se van cometiendo, se puede echar mano de campañas de autobombo para decir que somos los mejores, los más buenos, los más guapos y los que tenemos las familias más chachis.

Hoy, por ejemplo, se celebra otro nuevo capítulo en los enfrentamientos en Sanidad que se materializará con otra huelga. Llevan años y años así y cada solución es peor a la anterior. Los profesionales de la Sanidad en Canarias tienen que hacer milagros para poder ejercer su labor en las condiciones miserables a las que los someten desde el el gobierno autonómico.

Y el ciudadano, mientras, muriéndose de asco, cuando no, físicamente en las listas de espera interminables.

La corrupción no cesa y la prensa paniaguada y apesebrada calla y silencia los casos en los que están involucrados hasta el tuétano sus benefactores. Las Teresitas, por ejemplo, ICFEM, Tindaya, etc.

Creo que es bueno ir a votar y no caer en la trampa del bipartidismo o del voto útil, argucias que quizás sirvan para los votantes desinformados e integrantes del rebaño, los inteligentes supongo que escogeran opciones más ilusionantes.

La imagen la encontré en Flickr y pertenece a una obra de J.J. Cabanes.

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