Hechos paranormales en Canarias

Confieso que hoy por hoy pienso que la televisión es un artilugio viejo, absurdo y lleno de basura en diferentes gradientes de bazofia. Me sigue alucinando como una buena parte de los mortales de este planeta se amorran ante ella, cual altar relgioso, para adorarla varias horas al día y empieza a preocuparme que una cuarta parte de los canarios puedan congregarse ante un programa con el que una persona con las neuronas bien puestas, no perdería ni medio segundo a no ser que la obligaran a punta de pistola.

Pero, vayamos por partes: si no eres de por aquí y para que te hagas una idea de lo que hablo, la Television Canaria que perpetran desde aquí es un fenómeno tan alucinante que si no la ves, difícilmente creerías que lo que estabas viendo era cierto.

Resumiendo: El vómito de una cucaracha con gastroenteritis es algo bello si lo comparas con la Televisión Canaria.

Quiero ser como Pepe era el concurso que marcó un nuevo hito, en este caso en negativo en el panorama televisivo, según cuentan en Canarias Bruta. Yo no vi el programa, pero ya me lo imagino: una especie de Operación Triunfo de garrafón.

Los políticos que mangonean estas islas deben estar encantados porque observan que su táctica de analfabetizar a la población aletargándola para seguir esquilmando el archipiélago tiene éxito.

Ese 25 % de la población está encantada con que mueran niños por falta de un laboratorio que no llega a los 12.000 euros, cuando la tele canaria cuesta 60 millones cada año. Que algunos de nuestros hijos no puedan tener libros de texto o que el paro y la miseria se acrecienten mes a mes en estas islas dejadas de la mano de Dios. O que el fracaso escolar sea de los mayores del Estado o que los precios de la cesta de la compra suban y suban sin cesar, mientras los salarios bajen y bajen al mismo ritmo.

Se me acaba de ocurrir una idea que cedo gratuitamente con licencia Creative Commons a los inútiles de esa casa: Montar un nuevo programa. Se llamaría Quiero ser como (pon aquí el nombre de tu político corrupto canario favorito) y consistiría en una operación triunfo de todo a cien para crear la nueva hornada de políticos corruptos. Habría varias fases: la fase de mentir al Parlamento de Canarias, la fase de mentir a la Justicia, la fase de prevaricar y por último la fase de seguir engañando al pueblo para que te vuelva a votar. El premio final sería un indulto permanente para que el ganador pudiera robar a sus anchas el resto de su vida. El concurso podría eternizarse porque los casos de corrupción, lejos de erradicarse, aumentan.

Creo que sería un nuevo éxito de audiencia. ¿Quien sabe? Quizás podrían conseguir engañar al otro 75 % de canarios que no vimos Quiero ser como Pepe.

Pepe Benavente, al que no conozco, aunque deduzco que debe ser un buen tipo, no debe sentirse responsable de este desaguisado. Simplemente estaba ahí. Al igual que algunos profesionales y técnicos que aguantan los vómitos, mientras cometen los crímenes catódicos.

Lo ocurrido este lunes sería un fenómeno curioso a estudiar y que sirviera para sacar conclusiones sobre por qué una buena parte de los canarios son tan felices en su analfabetismo e ignorancia.

En la imagen, una familia de dummys viendo el desenlace de Quiero ser como Pepe. La encontré en Edmunds.

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