Una boda a punto de suspenderse por el escote de la madrina

Me gusta el surrealismo. Me gustan las situaciones kafkianas y esa actualidad a veces oculta, pero llena de colorido, de humor y de situaciones dificilmente interpretables que son la salsa de la vida de la otra actualidad más oscura, más llena de injusticias, de sangre, de dolor y de canalladas al por mayor.

Acabo de leer una noticia que todavía intento asimilar y no porque sea especialmente complicado, sino porque creía que estos hechos tan curiosos ya habían pasado a la historia.

Pero, vayamos al caso en cuestión: Se celebra una boda en la parroquia del Buen Suceso de Carrizal en la isla de Gran Canaria, cuyo titular es José Miguel Pérez. La madrina del enlace y tía del novio aparece con un generoso escote y el párroco y oficiante le sugiere que se ponga una prenda más adecuada. La madrina se niega y decide no actuar como madrina y asistir a la ceremonia desde los bancos de los invitados porque prefiere lucir su escote que considera que le queda muy bien a ejercer su función de madrina.

Según leo en algunas parroquias de la zona, aunque no en ésta, antes de cada ceremonia, los responsables de la parroquia comunican a contrayentes y familiares cual es el tipo de vestimenta adecuada para que no ocurran hechos como el que nos cuentan en la noticia.

El caso es que en la narración de los hechos no nos cuentan el tamaño del escote, pero a juzgar por las palabras del párroco, debía ser espectacular, desde luego. De todos modos se hablaba de escote generoso, no de que fuera en bolas, por lo que no veo dónde estaba el problema. Al menos no enseñaba las tetas, palabra que también he incluído como etiqueta porque, a pesar de que no se nombra en toda la noticia, la polémica deduzco que debío surgir en torno a si las enseñaba o no las enseñaba.

La imagen de un busto de novia con escote la encontré en Novias Inolvidable.

3 comentarios:

sin miedo dijo...

Si que es realmente surrealista, que le nieguen a la madrina actuar como tal por el escote, en pleno año 2007.
¿Realmente los párrocos miran esto?

Netito dijo...

A mí la verdad es que me parece más surrealista que a una ceremonia religiosa se asista como participante y sin mostrar el más mínimo respeto por esa religión.

No comparto muchísimas cosas de la Iglesia Católica, entre ellas su sentido de la moral, pero precisamente por eso me negaría a actuar de padrino en una boda. Y en todo caso y si aceptara, no se me ocurriría ir en pantalones cortos. Y si la boda es sólo por el acontecimiento social, pues que se casen por lo civil. Y si es que queda más bonito ir por la Iglesia, pues no, en ese caso me solidarizo con el mosqueo del ministro de esa Iglesia.

Que hoy día a nadie se le obliga a casarse por la Iglesia. Pero si se toma esa opción, que se tome con todas las consecuencias, digo yo.

siouxie dijo...

Pos yo digo lo mismo. Si acatan la religión católica, que la acaten para todo o para nada.
Es como el que pretende entrar en una sinagoga sin el yarmulke. Pues no se puede, porque es una sinagoga y la liturgia exige que el hombre entre con la cabeza cubierta en ella.
O el que pretende entrar en una mezquita con los pies calzados: Pues no se puede y punto.
¿Que si no la dejan enseñar el canalillo no amadrina?. Pues que arree, y amadrine otra que lleve puesto un chal. Andaquéee.
El que se escandalice con los dogmas de una religión, que empiece por apartarse de ella, y luego píe...