El genocidio de las tribus indias norteamericanas

Estos días en los huecos que me permiten las ingentes tareas que tengo pendientes y que estoy intentando actualizar a marchas forzadas después de la resaca del II Maratón Podcastblog, estoy siguiendo en Docu TVE, canal de documentales 24 horas de TVE, la serie sobre los indios norteamericanos y conociendo con más detalle el vergonzante trato al que los sometieron los conquistadores. Los españoles o portugueses tampoco fueron hermanitas de la caridad en su conquista-genocidio de los pueblos sudamericanos, pero, como ya he hablado en alguna ocasión de ello y en este caso los documentales y este post se centran en Norteamérica, nos ceñiremos al genocidio del norte, aunque el de Sudamérica tampoco se quedó corto.

Pero, vayamos a lo que nos ocupa. En este enlace puedes conocer a grandes rasgos la cronología de los hechos que se sucedieron desde que en 1607 llegaron los primero colonos británicos a norteamérica hasta la última entrada de 1.997, en la que se cuenta la reclamación de las islas Lyberty y Ellis (situadas enfrente de la ciudad de Nueva York).

A lo largo de la historia hemos contemplado a través de generaciones como las grandes epopeyas las escriben los amanuenses y escribanos de los vencedores, de modo que muchos pasajes de nuestra existencia están absolutamente deformados y contados con una parcialidad tal, que te entran ganas de vomitar. Es el caso del genocidio norteamericano, pasaje histórico desconocido por muchos o malinterpretado a sabiendas por otros.

Hollywood, por ejemplo tiene mucha culpa de ello porque nos intentó vender a los indios norteamericanos como los malos malísimos, cuando en realidad, sólo intentaron defender lo que les pertenecía y que les fueron robando con toda impunidad.

Seguramente lo repetirán varias veces en multidifusión, de modo que todavía estás a tiempo de conocer algo más de la verdad de este vergonzoso capítulo de la historia en Docu TVE.

No obstante a los indios que quedan y que viven en reservas, tengo entendido que no les va tan mal. Parece que llevan la gestión de los casinos y en una sociedad donde la ludopatía es el pan nuestro de cada día, supongo que no deben vivir del todo mal con las ganancias, hasta el punto que la tribu de los Seminolas ha comprado Hard Rock Café.

En la imagen puedes ver a Toro Sentado, uno de los jefes Sioux que se luchó por su pueblo contra la dominación, opresión y genocidio de una raza. Lo curioso es que tras su derrota, decidió hacer bolos y representar junto a Búfalo Bill, la sátira o charlotada de la conquista de América. La encontré en Temakel.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

fuera imbecil!!! esos tenian que morir porque ese era su destino.

Anónimo dijo...

al anfermo de arriba: el unico inbecil sos vos, maga de racista hijo de puta pelotudo mal parido


luisina

Fran J. Saavedra dijo...

Anónimos: vayan a su loquero de confianza. Necesitan un tratamiento urgente.

Si les eneña a escribir matarían incluso dos pájaros de un tiro.

Anónimo dijo...

Pues si hubo un GENOCIDIO y a los cerdos blancos (por que su piel es blanca como el cerdo) les duele reconocer; pero otra verdad es cierta; esta es tierra de mi raza y llegara el momento en que su raza seran perseguidas como los cerdos que son.

Por cierto vayan a comer en las cloacas que por hambre habran estupideces

Anónimo dijo...

COMO QUE ES CURIOSO QUE TORO SENTADO SE HAYA UNIDO A LAS PENDEJADAS DEL GENOCIDA BUFFALO BILL. O TE MATABAN O TE UNIAS AL ESPECTACULO. LOGICO.