Inauguraciones de cortinas de humo

Desde que tengo uso de razón me preguntaba por qué la clase política intenta obtener el apoyo de la ciudadanía a base de engaños, estafas, mentiras y falsedades y no apuestan por el buen gobierno, el uso lógico y cabal de los fondos de todos que deben administrar y la búsqueda infinita del bienestar del resto. Algunas décadas después todavía me lo sigo preguntando.

Por lógica, si una sociedad está contenta con el desempeño de la labor de sus administradores, seguirá confiando en ellos y castigará a los que no sepan, no quieran o no sean capaces de buscar en todo momento el bienestar de todos.

En este punto hay que cambiarse el chip porque la lógica ya no funciona y en un país abarrotado de Belenes Esteban en estado larvario, en el caso de que no hayan involucionado y pasado diretamente a la fase de ameba en hibernación, el comportamiento del rebaño es sumamente curioso.

A falta de poco más de un mes para las elecciones autonómicas y locales las sectas políticas se entregan a la orgía de las inauguraciones. Cortes de cinta, colocación de primeras piedras y parafernalias de ese tipo que, en la mayoría de los casos, sólo sirven para llamar idiotas a los ciudadanos que tienen que decidir en unos días quienes deben administrar sus bienes.

No me imagino a la gente apuntando en agendas el número de inauguraciones de cada formación. Tampoco pienso que a la hora de depositar el voto tengan en cuenta si fulano inauguró tal cosa o dejó de inaugurar esta otra.

Al final terminarán votando por lo que suele votar la gente: contra un grupo por asco o a favor de otro tapándose la nariz. Es raro que aparezca savia nueva. El sistema está viciado con un sistema electoral corrupto e injusto que sólo favorece a los de siempre que suelen encargarse de seguir legislando a favor de su mantenimiento. Pero la gente sigue votando a los mismos una y otra vez.

Si Pávlov o el resto de los conductistas hubieran vivido en nuestros días, habrían tirado todos sus experimentos por el retrete o llegarían a la conclusión de que los perros y las ratas son infinitamente más inteligentes que los seres humanos.

Por si no lo recuerdas los conductistas pusieron en práctica experimentos con perros y ratas a los que les inducían estímulos positivos y negativos a través de corrientes eléctricas con recompensas y castigos, según los casos.

La mayoría del personal de hoy en día opta siempre por la corriente eléctrica, el palo y el castigo y sigue votando a los que lo empobrece, le roban y le hacen la vida más desagradable. Esta subespecie de humanos considera un premio lo que muchos consideramos un castigo y viceversa.

Lo de las inauguraciones debe ser ya parte de la liturgia. Cuando por pura lógica un ciudadano debería saber si un político, al que le paga el sueldo, está administrando bien sus recursos o se los está gastando en gilipolleces, pesebreros y fanboys.

No me voy a extender en ejemplos concretos porque habría para escribir un blog entero, pero como muestra te dejo la esperpéntica inauguración del aeropuerto de Castellón o la del fantasmagórico intercambiador de La Laguna. Si buscas encontrarás miles más. Ya sabes, #nolesvotes.

La viñeta de Idigoras & Pachi, la encontré en La Zona Mileurista.

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