El Museo del Prado pierde 926 obras

Si conoces algún país más surrealista y kafkiano que España, déjanoslo saber, pero dudo mucho que lo encuentres.

La noticia no hay que adornarla mucho: El Museo del Prado, una de las pinacotecas más importantes del mundo ha perdido 926 obras.

Cada vez con más frecuencia cuando veo un titular observo a ver si proviene de El Jueves o de El Mundo Today porque muchas veces dudas si es realidad, ficción o cachondeo lo que estás leyendo, pero desgraciadamente en esta ocasión es real como la vida misma.

El Museo del Prado es impresionante y si no lo has visto, merece la pena que hagas un esfuerzo por visitarlo cuando vayas a Madrid y ya si vives en Madrid, no pierdas la oportunidad.

Aunque la noticia la he conocido hace poco, por lo visto no es nueva y ya hace un año que la revista Tiempo hablaba del caso.

Actualización: Tal como nos cuenta el amigo Boro en los comenarios, las obras no es que hayan desaparecido de golpe. Desde el siglo XIX han ido perdiéndoles la pista y ahora es complicado saber donde se encuentran.

En la imagen uno de los cuadros que afortunadamente no han perdido, al menos de momento. Ahora mismo está expuesto en el Museo Reina Sofía en Madrid. La encontré en Guía Cultural.

8 comentarios:

Boro dijo...

Esta noticia está un poco descontextualizada. La perdida hace referencia a la compración con los catálogos históricos. Es decir no es una perdida de obras en los últimos veinte años, es unaperdida de obras en los últimos 150 años. Cuando el Prado absorvió el museo de la Trinidad muchas obras no cosideradas importantes se enviaron a otros edificios administrativos, iglesias, etc. Muchas se han perdido en desastres con el incendio del Tribunal SUpremo en 1915, el incendio de la universidad de Oviedo en 1934 durante la revolución en Asturias, durante la quema de iglesias en la Guerra Civil, en las embajadas españolas en Alemania y Austria durante la II Guerra Mundial y hace menos, en la quema de la embajada española en Lisboa tras el proceso de Burgos creo. Otras se depositaron en instituciones como institutos de secundaria en muchos casos, casi sin control de las obras por considerarse menores y se han ido perdiendo hasta que en los años ochenta empezó a hacerse el catálogo de estas obras depositadas en otras instituciones

Fran J. Saavedra dijo...

Descontextualizada o no, la realidad es que faltan 926 obras y no saben donde están.

Boro dijo...

No se como se habrá hecho la cuenta, pero muchas de esas obras si se saben donde están, destruidas, o al menos eso se supone, porque claro una obra destruida si nadie la ve arder en directo se da por desaparecida. Otras estarán en casas de de dios sabe quien. Esto desgraciadamente era común en la administración publica hasta hace no demasiado. Si tenías un cuadrito en tu despacho, al dejar el cargo te lo llevabas, he trabajado en un archivo y nos contaron casos de reclamar al archivo factura de una obra para poder recuperarla. El problema con el Prado es que hay obras cuyo depósito se hizo en mil ochocientos y pico y no existe constancia gráfica de como era esa obra, con lo cual cuando se reclama la obra a la institución y esta dice que no la tiene, hay poc que hacer.
Es cierto que faltan 926 obras, pero parece que las ha perdido alguien concreto y me parece que la responsabilidad de esa desaparición es del Estado desde el siglo XIX, así que no se a quien se le pueden pedir responsabilidades.

Charlie dijo...

De acuerdo contigo, Boro, pero por qué no intentan encontrarlas. Seguramente en muchos despachos o casas particulares habrá un buen número de ellas.

Buscar responsables de hechos que se remontan casi dos siglos es perder el tiempo, pero quizás sería bueno localizar las piezas y devolverlas a donde deberían estar o incluso catalogarlas como desaparecidas fidedignamente (quemadas, por ejemplo)

Boro dijo...

Yo no trabajo en el Prado y no voy a poner la mano en el fuego, pero si que se intentan encotrar las obras, pero hay muchas dificultades, lo que decía antes hay obras que son irrecuperables porque no hay documento gráfico de la obra y si está en manos de un particular no puedes demostrar que sea la misma obra. De las obras quemadas en el TRibunal Supremo o en la Universidad de Oviedo hay un listado, eran obras buenas de primeros maestros, pero no hay fotos, si alguien en el follón se llevó una, hay muy poco que hacer, de las quemadas en la embajada de Lisboa si hay imagenes y si no se hubieran quemdo y aparecieran se podrían reclamar. Algunas depositadas en instituciones públicas van apareciendo, los minsiterios se fusionan, cambian de lugar y antes no había control ninguno, las obras cambiaban de edificio, se almacenaban y van apareciendo en otros lugares a los que se trasladaban las instituciones. El problema con las obras anónimas depositadas en otras instituciones es que pueden pasar de ser anónimas a obras de maestros con lo que dejan de ser obras poco valiosas. Así de anónimo napolitano pasa ser del Monrealese, de anonimo veneciano a tintoreto y anónimo flamenco a Van dyck, pero si la obraa desaparece, puede que pensamos que hemos perdido una obra menor y realmente hemos perdido una obra mal valorada o sucia o llena de repintes. De todos si quereis ver más ejemplos de obras aparecidas leed este artículo del año pasado sobre la misma noticia:
http://www.tiempodehoy.com/default.asp?idpublicacio_PK=50&idioma=CAS&idnoticia_PK=59064&idseccio_PK=612&h=091023

María B. dijo...

Muy buena información, Boro. Esperemos que el tiempo nos ayude a encontrar algo de lo perdido.

Me han encantado tus comentarios.

Boro dijo...

Gracias.

Boro dijo...

Si quereis más información, en la página del Museo del Prado podeis encontrar el histórico del Boletín del Museo del Prado, la revista que pública el prado, ahora anualmente. En ella al final de cada número viene un "artículo" en el que se índica las obras despositadas por el Prado en cada institución, estando ordenadas por provincia. Así viene, obras depositadas por el Prado en la provincia de Gerona y se indican las instituciones y las obras allí guardadas, generalmente acompañadas de foto en blanco y negro e indicando la fecha del depósito. También se indican las obras no localizadas aunque por lo general éstas no van acompañadas de fotografía, porque se depositaron en el XIX y este trabajo empezó a realizarse en los años 80.