Fútbol, fútbol y más fútbol

Menudo fin de semana hemos vivido en Canarias. El C.D. Tenerife el pasado sábado ascendió a primera división y la Unión Deportiva Las Palmas y a pesar de su temporada mejorable, consiguió garantizarse un año más estar en la división de plata. A ver si pronto coinciden ambos en la liga de las estrellas, algo que sería muy bueno para todo el archipiélago.

El sábado estaba en Tenerife. Llegué poco antes del partido y ya era una fiesta. Fui a cubrir el concierto de The Original Wailers en la carpa Dorada en Vivo, que dicho sea de paso, fueron un broche de oro a una jornada completa.

Las calles a las cinco de la tarde estaban ya abarrotadas y me entró una sensación muy agradable de ver a tanta gente disfrutando y anticipando lo que posteriormente se materializó. Felicidades a todos y a seguir ahora en la senda para mantenerse y continuar avanzando.

Ahora ya sé porque se ponen tan contentos cuando el equipo de cualquier ciudad hace algo importante: pueden bañarse en las fuentes públicas sin que los agentes de la autoridad les pongan ninguna pega. Yo prefiero ducharme en el hotel, me es más cómodo.

Ya cuando el alcohol se ha adueñado de buena parte del cerebro, se hacen muchas gilipolleces, pero también están bien vistas en días de celebración generalizada.

En el hotel encendí la tele y la Televisión Canaria celebraba a lo grande el ascenso. No me pareció mal, era un día para celebrarlo, pero si noté que muchos comentaristas y presentadores estaban fritos por pagar los favores recibidos y ofrecieron un trato excesivamente servil y genuflexo a los politicastros de turno que, cuando eran entrevistados daba la impresión que los que habían saltado al campo a ganar los partidos eran ellos. Lástima que en el hotel no tuvieran cubos para los vómitos.

Por contra leí, observé y noté algo de mosqueo en la provincia oriental por la cobertura del ascenso tinerfeño, pero creo que era lo más lógico. La Unión Deportiva Las Palmas no tenía que celebrar gran cosa, simplemente mantenerse en una categoría en la que se ha paseado como un ser moribundo.

En este caso no tienen razón. La noticia estaba en Tenerife y creo que la Televisión Canaria, al margen de las genuflexiones políticas, hicieron lo correcto. Hubiera sido mucho más correcto que los que trabajan ahí le hubieran prendido fuego a la televisión canaria, pero no se puede pedir todo en un día.

Y como no todo va a ser fútbol, también me llamó la atención la bandera de Tenerife que lucia por todas partes, una bandera muy parecida a la de Escocia. Tenía curiosidad y busqué en la Wikipedia. Se trata de la cruz de San Andrés y tiene sus orígenes en la bandera de la provincia marítima, creada en 1845. Posteriormente se adoptó también para ser el emblema de la ciudad. La diferencia con la escocesa es que ésta es también azul, pero pantone, mientras que la tinerfeña es azul marino.

Viendo la bandera de Tenerife que me pareció algo rara, estuve pensando que para banderas raras o diferentes la de la ciudad de donde soy, Huesca, que tiene una bandera que no se parece a nada de lo que haya visto.

Durante este viaje hice algo que tenía pendiente desde hace tiempo: leer La Bodega de Noah Gordon, un escritor de novela histórica que es uno de los cracks del género. Me ha encantado.

La imagen del recibimiento del C. D. Tenerife la encontré en El Día.

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