Obama año cero

Esta madrugada he descubierto el paraíso. Si. Existe realmente. Imagínate que te gusta el tenis estás en la otra punta del mundo y tienes la posibilidad de ver todos los partidos que desees de la pista que desees sin ningún comentario y sin publicidad ni promociones aburridas y casposas de la cadena de turno. Creo que si tuviera que seguir las retransmisiones a través de Antena 3 o la Televisión Canaria con la obligación de mantener el sonido, me cortaría las venas durante el primer set del primer partido. Lo dicho: el paraíso.

En cuanto a resultados, ninguna sorpresa apreciable. Todo más o menos sigue el guión previsto y los cabezas de serie van cumpliendo sus trámites de las primeras rondas. A Nadal se le ve muy fuerte, pero tenía enfrente a poco más que un sparring. Ya veremos como responde con rivales más potentes.

En cuanto a la noticia del día, la toma de posesión del presidente número 44 de los Estados Unidos, Barack Obama, mucha ilusión por todas partes. Es curioso observar que en los medios audiovisuales nadie sabe decir cuadragésimo cuarto, ordinal que corresponde al número 44. Quedarían muy bien si lo dijeran. Serían el alma de las retransmisiones. Pero tampoco se le puede pedir peras al olmo.

Sorprende que nadie esté comentando esta noticia. Ningún medio ha dado nada. Está pasando desapercibida prácticamente. Podrían dar alguna reseña aunque fuera en algún breve o algo. :-))

Obama se enfrenta a una pila de retos que llegan hasta el techo y lo primero que recomendaría es que disfrutara hasta el último segundo antes de ser ya el nuevo presidente. Hay demasiadas esperanzas colocadas en este hombre que en primer lugar tendrá que balancear un montón de poderes fácticos que normalmente tienen cogidos por las pelotas a los presidentes de todos los países y USA no es la excepción.

Lo tiene complicado, pero creo que habrá algunos cambios. Tiene que navegar en aguas demasiado procelosas como para dormirse en los laureles. Debe ser lo suficientemente pacifista como para no descontentar a los que no quieren guerras, pero lo suficientemente belicoso para no cabrear a la potente industria armamentística.

Y por supuesto tendrá que responder a todos aquellos pobres y machacados miembros de las clases media y baja que confiaron en él para que imponga medidas verdaderamente sociales y no se deje llevar por la palabrería típica de los políticos.

Ahora que ya se ha derrumbado un gran muro con la llegada del primer presidente negro a la Casa Blanca, tenemos que seguir trabajando para seguir derrumbando muros. El de la raza ya ha caído. Ahora le toca el turno al de las ideas, de la religión y tantos otros que siguen en pie desgraciadamente y ya va siendo hora que empecemos a pensar en echarlos abajo.

Soy bastante escéptico de momento con lo que puede llegar a hacer o lo que puede llegar a cambiar, pero desde mis mejores deseos, sólo espero que las cosas le salgan bien y que consiga llevar a cabo la utopía que todos deseamos. Será difícil, es utópico y todo seguirá igual, pero creo que merece la pena que lo intente.

Tal como te dije, le daremos un buen margen de confianza por cortesía como bienvenida, pero estaremos ahí para criticarle cuando se lo merezca y también para reconocerle aquellos méritos con los que nos obsequie durante su mandato.

De cualquier forma y a modo de profundo deseo:

¡Suerte, compañero!

La imagen la encontré en Obeygiant. ¡Ah! y como regalo te dejo este enlace al My Space de Maysa Leak en donde puedes encontrar un remix que ha hecho de uno de sus últimos temas mezclado con palabras de Obama y que se llama I need a man. Seguro que te gusta. Está en el reproductor.

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