¿ Y no vas a escribir sobre Nadal con todo lo que está haciendo ?

Seguramente si sigues habitualmente este blog, te estés haciendo esa misma pregunta que aparece en el título. La respuesta es sencilla: estaba esperando a que Rafa terminara su andadura en el US Open para contarte algunas cosillas.

Ayer cayó en semifinales a manos de Andy Murray en un partido tortuoso y complicado que se disputó en dos días y en dos pistas diferentes.

El hecho de no alcanzar la final es, hasta cierto punto, una buena noticia porque el cansancio físico y sobre todo mental de un año impresionante de Rafa le empieza a pasar factura y en este momento que ya había conseguido sumar puntos en el torneo porque avanzó un par de rondas más que en año anterior, no es nada malo porque el año que viene podrá seguir sumando si llega a la final y todavía más si la gana.

Aún tiene por delante un par de torneos potentes y el Master de Shanghai y la Copa Davis a partir de este fin de semana.

Ahora que ya vuelvo a recuperar el horario normal porque entre la diferencia horaria con Nueva York y las interrupciones por lluvia, casi me vuelvo loco por intentar seguir los partidos.

Me alegro por Murray que está demostrando que está ya entre los grandes y sigue llamando al club de los tres tenores que se lo están llevando casi todo este año: Nadal, Federer, Djokovik.

Hoy procuraré ver la final entre el escocés Murray y el suizo Federer y lo seguiré con el mismo interés. Curiosamente en el mundo del deporte existen los fanboys de un color, un nombre o una opción y se olvidan del deporte en sí.

A mi siempre me ha gustado el tenis y, juegue quien juegue, me gusta disfrutar de buenos partidos. Sin embargo muchos fanboys típicos se hunden porque haya perdido Nadal y lo bajan del pedestal con la misma rapidez que lo subieron. Lo mismo ha ocurrido con Federer, un jugador excepcional que sigue ahí y seguirá ofreciéndonos excelentes oportunidades para ver gran tenis.

A diferencia de otros deportes, el tenis es una práctica en la que cada jugador se enfrenta sólo contra el oponente y los puntos se obtienen sumando y restando aciertos y errores. De ahí que el componente psicológico tenga una importancia capital. Si a estas reglas le sumas que con la última tecnología, el challenge, por ejemplo, los errores arbitrales son mínimos, estamos ante un deporte muy completo y muy limpio. Bueno. En tierra batida no es muy limpio. Sólo tienes que fijarte en el color de los calcetines de los jugadores o de sus camisetas cuando caen al suelo, bien para celebrar algo o por un lance del juego.

La temporada es muy larga y los viajes, los entrenamientos, los cambios de pista, los cambios de climatología, es lógico que hagan mella en los tenistas. Ninguno puede estar al 100 % todo el año por una sencilla razón: son seres humanos.

Nadal ahora mismo volverá a Mallorca a descansar unos días para enfrentarse de nuevo en la Copa Davis frente a USA. Sigue estando en forma, sigue mejorando su juego y lo que es más importante, lo está haciendo en todas las superfícies.

Y luego la concesión del Premio Príncipe de Asturias ya ha puesto un broche de oro a un año excepcional. Los premios que se conceden mediante votación no es que tengan mucho valor para mí, pero es el sistema que hay y creo que cualquiera de los que estaban nominados lo merecían. Le ha tocado a Rafa y me alegro.

Es una excelente noticia para los que amamos este deporte fantástico.

La imagen de Rafa Nadal la encontré en Angeitamoza.

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