La debacle en Wall Street y en los mercados asiáticos pone a prueba a las Bolsas europeas

Hoy es una jornada clave para los mercados europeos después de las pérdidas históricas que sufrieron ayer los índices de Wall Street que se situaron en torno al 7% y que continuaron con la debacle en los mercados asiáticos que operaron con los mismos números rojos.

Para que te hagas una idea de como fue de dantesca la jornada de ayer en Wall Street, sólo un dato: Ayer la Bolsa de Nueva York perdió el doble de dinero que la operación rescate del Gobierno USA sigue intentando aprobar sin éxito.

Esta mañana las bolsas europeas han conseguido resistir el tirón de pérdidas y ahora mismo 10.25 hora de Madrid, pierden lo mínimo después de que todos los agentes contuvieran el aliento ante el más que previsible contagio de Nueva York y Tokyo.

El mercado anda algo loco y a noticias positivas le suceden casi con la misma celeridad las opuestas y estamos viviendo un momento crítico que parece que no termina de inclinarse en uno u otro sentido.

Las noticias en torno a la intervención de grandes entidades financieras que en otro momento eran ejemplo del mercado por su fortaleza se suceden sin solución de continuidad y el castillo de naipes de un entramado financiero complejo, globalizado y lleno de óxido en forma de avaricia, especulación y alegría, comienza a tambalearse.

Lo malo de todo este estado de cosas es que siempre pagamos los platos rotos los mismos y la crisis en cualquier época de la historia sólo afecta a los más débiles. El paro en nuestro país sigue subiendo como la espuma, las empresas cierran, algunos empresarios sin escrúpulos echan a los trabajadores incómodos agarrándose a la crisis y las hipotecas se tornan inalcanzables.

El Euribor sigue batiendo records y no se vislumbra el final del túnel por ningún lado.

No me gustaría estar en el pellejo de una persona en torno a los 40 años que pierda su puesto de trabajo ahora mismo. Las perspectivas para él, digan lo que digan son muy sombrías y quizás ya no consiga nunca más volver a obtener un trabajo.

La Administración tampoco parece que esté por la labor y en vez de dar ejemplo sigue gastando en gilipolleces superfluas como si la historia no fuera con ellos. Televisiones que son pozos sin fondo, sueldos de miles de cargos de confianza, dietas inmensas, gastos de representación que dan asco y suma y sigue mientras los servicios básicos funcionan por inercia, pero mal porque a los que nos gobiernan lo que menos les preocupa es el ciudadano que les encarga que administren el dinero de los impuestos. Siempre es lo mismo.

No sé si habrás salido a comprar alimentos básicos hace poco, pero todo está por las nubes. Especuladores de todo tipo hacen negocios cuando el precio de las materias primas básicas baja, encareciendo los precios o cuando suben, volviéndolos a encarecer, alegando en ambos casos que es el precio del mercado. Falacias, mezquindades y mentiras, pero es como siempre. Más de lo mismo.

La imagen de la desolación de un operador de Wall Street ayer al cierre de la sesión lo dice todo. La encontré en Finanzzas.com, blog perteneciente a Financialred.com

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