Policía bananera

Resulta una vez más indignante como en una comunidad donde falta de todo, donde las listas de espera se eternizan, donde los conflictos del personal de Justicia, Sanidad y Educación forman parte del paisaje y donde unos listos se reparten de forma obscena el presupuesto millonario de una Televisión Autonómica inservible, gañana y analfabetizadora, se apruebe generar otro agujero negro de deudas con la llamada Policía Autonómica.

De los nacionalistas bananeros se puede entender porque quieren tener su cuota de poder a costa de lo que sea y como sea y les importa un pimiento el gasto. Todo debe ser figuración y atrezzo, que funcione o no es algo tangencial y sin importancia, pero que el PP, un partido nacional, ponga sus votos para aprobar su creación, da que pensar.

Claro que los populares están en el Gobierno de Canarias en comandita con los nacionalistas y deben bailar el mismo ritmo, pero resulta curioso como cuando estaba el PP en el poder, una de sus consignas que llevaban tatuado a fuego era NO a la Policía Autonómica.

¡Qué desagradables son las hemerotecas!, ¿Eh, señor Soria?

A mi me parece perfecto que haya policías de sobra para atender las demandas de los ciudadanos, pero el hecho de poner nombres a cosas, no garantiza nada. Alguna vez he explicado por aquí un caso que me ocurrió cuando estuve algunos meses trabajando codo a codo con un equipo de la televisión alemana que estaban grabando especiales en Canarias para su país natal.

Uno de los redactores me preguntó un día que cuántas policías había aquí en España. Yo le contesté, mientras iba pensando mentalmente, que estaba la Policía Local en cada ayuntamiento, la Nacional en toda España, la Guardia Civil, en las zonas rurales y la Autonómica en las comunidades donde la tenían.

Se quedó pensativo, pero no supo qué decirme. Entonces yo le pregunté cuántas policías había en Alemania. Me dijo que una sola. La Policía, Polizei en alemán que va de verde y seguramente te suena de algunas noticias o películas. Esa policía se ocupa de todo: campo, ciudad, tráfico, crímenes, investigaciones, etc. Y es tan efectiva o más que todas las que tenemos por aquí juntas.
Conclusión: Con el reparto de regalos de la televisión canaria no tienen suficiente para pagar favores a sus secuaces y ahora con presupuestos de uniformes, cursos de enseñanza para la policía autonómica, vehículos, cuarteles o como los llamen, y esas cositas podrán contentar a unos cuantos más de su secta.

Señor presidente, ¿ Para cuando el Departamente de Investigación Espacial de Canarias para mandar naves tripuladas canarias a Marte, la Luna, y otros planetas? Yo lo estoy echando en falta. Es más. No hay día que no sueñe con ello. Además imagínese la de amigos que podría hacer con el presupuesto.

Los gobiernos mortecinos de perdedores es lo que tienen. Deben aprovechar los últimos estertores que les quedan para hacer amigos.

En la imagen un policía alemán. La encontré en la Wikipedia.

3 comentarios:

Enrique dijo...

La experiencia con las policías autonómicas a la vista está con la Ertzaintza que pesar de ser una policía con la gran mayoría de las competencias, al final las grandes operaciones contra ETA las sigue haciendo la Guardia Civil o el Cuerpo Nacional de Policía, a pesar de que tienen un implantación casi testimonial en el País Vasco y sus efectivos están peor pagados que los de las policías autonómicas.

A ver si un día algún gobierno se atreve a quitar el caracter militar a la Guardia Civil y fusionarla ya con la Policía.

Fran J. Saavedra dijo...

Por supuesto Enrique. Estoy de acuerdo en todo lo que dices. El destinar recursos para algo que ya lo realizan otras policías, es tirar el dinero. Lo del caracter militar de la Guardia Civil, creo que tardará algún tiempo en desaparecer.

Si te fijas este es un país que sigue con normas, tradiciones y situaciones del pasado que sin embargo siguen sin cambiarse.

Un abrazo y gracias por el comentario.

Enrique dijo...

Y sobre todo, no sólo es grave que se gaste el dinero dos veces sino que además se gasta en crear algo que es objetivamente peor que lo que ya tenemos. Lo cierto es que es un arma politíca más, con la gravedad que juega con nuestra seguridad.