El sentido de la vida o de la muerte

El libro que tengo ahora mismo sobre la mesilla de noche se titula "El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco" de Charles Bukowski.

Normalmente suelo tener un libro cerca que abro al azar, leo un par de párrafos, lo suelto y sigo haciendo otras cosas. Es un hábito que conservo desde hace tiempo al que le estoy sacando buen partido. En ocasiones necesitas evadirte durante algunos minutos de lo que tienes entre manos y esa huida puntual de la realidad me ayuda a observar las cosas desde fuera y retomarlas desde otro punto de vista.

Bukowski es un autor curioso porque desgrana la realidad desde un punto de vista diferente, lleno de sarcasmo y con ese toque ácido y a veces brutal que cultivó magistralmente para deleite de sus incondicionales. El capitán salió a comer y los marineros tomaron el barco son una serie de reflexiones a modo de diario que escribió sin un orden aparente los últimos meses de su vida. En sus páginas podemos encontrar desde reflexiones de la vida y la muerte, la suerte, la desgracia, el hecho de vivir o aspectos más mundanos como el juego o el ejercicio de cortarse las uñas de los pies: un batiburrillo de reflexiones.

Te voy a dejar con un párrafo que suscribo al cien por cien sobre la muerte:

"No hay que lamentarse por la muerte, como no hay que lamentarse por una flor de crece. Lo terrible no es la muerte, sino las vidas que la gente vive o no vive hasta su muerte. No hacen honor a sus vidas. Se tragan a Dios sin pensar, se tragan la patria sin pensar. Muy pronto se olvidan de cómo pensar, dejan que otros piensen por ellos. Sus cerebros están rellenos de algodón. Son feos, hablan feo, caminan feo. Ponles la gran música de los siglos y no la oyen. La muerte de la mayoría de la gente es una farsa. No queda nada que pueda morir."

La imagen de Charles Bukowski la encontré en Offoffoff.

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