La Reserva Federal mantiene los tipos de interés y las Bolsas mundiales siguen a la espera

Hace ya unos meses comentamos en el blog la crisis que comenzó en China y que se ha cebado especialmente en su principal plaza bursátil, Shangai. El verano que ha padecido China la ha golpeado de tal modo que ha perdido en torno al 60% de su valor con descensos generalizados en torno al 7 y 8% durante varias jornadas consecutivas.

Lo que en un principio era sólo algo centrado en el entorno local bursátil chino, a finales de agosto y primera semana de septiembre comenzó a desestabilizar los otros dos principales mercados asiáticos, el índice Hang Seng de Hong Kong y el Nikkei de Tokyo que tras desplomes importantes de 2.000 y 3000 puntos han conseguido superar la crisis y ya vuelven por sus fueros y el comportamiento que estamos viendo en los últimos diez días se asemejan mucho a su día a día antes del desplome chino.

Lejos nos queda ya el denominado lunes negro del 26 de agosto, jornada en la que todas las Bolsas mundiales se dejaron buena parte de sus ganancias. La crisis china invitaba a pensar que este hecho podía contagiar de forma sistémica al resto del entramado bursátil, pero al final quedó en algo localiado en Shangai y, aunque todavía no se ha recuperado todo lo perdido, de forma paulatina se van consolidando soportes en búsqueda de las nuevas resistencias.

La noticia de ayer fue el mantenimiento de los tipos de interés en Estados Unidos. Todos los analistas Rally de Navidad o ya entrado 2016.
que habitualmente comparten el programa Mercado de Capitales en Bolsa.com durante la semana conmigo, insisten en señalar que, dadas las circunstancias económicas actuales en USA y Europa, cabe pensar que la subida de tipos se retrase bien hasta la última quincena de diciembre, coincidiendo con el famoso

La responsable de la Reserva Federal (FED), Janet Yellen, se encuentra ante la tesitura de mantener los tipos de interés en el entorno del 0,% y mostrar prudencia ante las situaciones de China y los países emergentes o lanzarse a las subidas, lo que podría a la postre debilitar la balanza comercial con los países que todavía intentan salir del pozo de la crisis o están saliendo más lentamente que el resto.

El pulso entre en euro y el dólar también tiene mucho que ver en esta decisión porque un dólar fuerte representa una disminución de las exportaciones, aunque por contra, significaría un aumento del poder adquisitivo americano y todavía más descensos en las materias primas que están por los suelos desde hace más de 2 años y medio.

Prórroga por lo tanto que se toman los mercados y la propia FED para asegurarse de la evolución de las economías con las que más tratos tiene actualmente y no caer en el error de querer dar una patada hacia adelante, perjudicando al resto y a parte de sus empresas, con el consiguiente quebranto para empresas y ciudadanos dentro del consumo interno.

Las imágenes del gráfico del lunes negro del 26 de Agosto y de Janet Yellen las encontré en Google.