Elecciones Legislativas en Estados Unidos y un montón de consultas ciudadanas nos vuelven a dar lecciones de democracia

Este martes y madrugada del miércoles para nosotros hemos asistido a las elecciones legislativas en Estados Unidos 2014 que elegía un tercio del Senado, parte del Congreso y a varios gobernadores de Estado y debo confesarte que he sentido verdadera envidia por el modo que tienen de hacer política al otro lado del Atlántico. 

Antes de entrar en detalle te resumiré lo que pasó en las votaciones: El presidente Obama ha perdido la mayoría en Congreso y Senado y los dos últimos años que le quedan en la Casa Blanca, tendrá que convivir con las mayorías republicanas. Un periodo que se denomina "Pato Cojo" o "Pato Rengo", según los casos.

Para que te hagas una idea de la magnitud del desastre demócrata, en Maryland, estado tradicionalmente demócrata y cuyas intrigas políticas fueron popularizadas por la exitosa serie The Wire, los republicanos se hicieron con los asientos en liza. Algo que ocurrió igualmente en otros estados considerados demócratas.

Pero vamos a lo que te quería contar: en el mismo acto de votar en varios Estados también se sometía a la población a consultas de diversa índole sobre temas de interés, desde la legalización de la marihuana, la consideración de un no nacido como persona, el trazado de algunas autopistas, la construcción de un casino, cuyos beneficios vayan a parar a una tribu de indios en california, la emisión de bonos para tiempos difíciles y, en definitiva, la consideración de diversos temas que son realmente de interés para los ciudadanos, etc.

En el régimen feudal español ocurre todo lo contrario. Para disimular un poquito sobre lo que realmente somos, una estructura medieval, donde el ciudadano medio no pinta nada, ni se tiene en cuenta para nada, se hacen votaciones con las cartas marcadas y con reglas falseadas para que la casta dominante sea siempre la que tenga la sartén por el mango. Listas cerradas y maniatadas, programas electorales o pseudo programas en los que habitualmente no se cumple ni siquiera el título del mismo y argucias variadas para evitar que una verdadera democracia gobierne nuestra existencia.

La Constitución que nació herida de muerte ya el mismo día que se aprobó, no es más que un arma arrojadiza en manos de unos o de otros que la utilizan única y exclusivamente para su conveniencia y nunca para favorecer a la ciudadanía.

Bandas organizadas de ladrones y corruptos pretenden respetarla o saltársela, según los casos, para seguir mangoneando al resto, perpetuar el latrocinio y seguir saqueando el patrimonio de todos.

Se mire por donde se mire, lo que tenemos ahora es lo más parecido a un montón de basura y creo que deberíamos cambiar de régimen de una vez por todas. Abandonar el feudalismo paternalista que llevamos padeciendo más de 500 años y encaminarnos a un futuro en el que todos contemos y no sólo las bandas de delincuentes que controlan el tinglado mediante apaños, ilegalidades, componendas e injusticias al por mayor.

Lo malo es que visto lo visto, según me temo es que sólo cambien la Constitución para que unos cuantos puedan robar por encima del resto y no para evitar los latrocinios ni las injusticias de las que te podría enumerar tantas que no habría espacio en el blog: factura telefónica, factura eléctrica, factura del agua, trato sanitario, trato educativo, derechos ciudadanos, etc.

Las dos suspensiones que el Tribunal Constitucional ha llevado a cabo esta semana sobre consultas en Cataluña y Canarias lo tenemos fresco en la memoria. Si nos atenemos a lo que dice la Constitución, ni catalanes ni canarios tienen jurisdicción sobre los hechos a consultar, de modo que no entraré en detalles, pero creo que es absolutamente necesario cambiar el sistema, organizar de una vez por todas el Estado y sus competencias, crear un armazón sólido sin grietas ni fisuras en el que quepa todo y en donde ninguna banda de ladrones y delincuentes puedan perpetrar sus fechorías escondiéndose en banderas de cualquier signo. 

Aunque reconozco que la consulta en Canarias no tenía competencias, según la Constitución a mi me hubiera gustado votar, no sobre la pregunta estúpida y tendenciosa que nos planteaban desde el Gobierno de Canarias, sino sobre el tipo de régimen que quiero para mi comunidad, el tipo de organización. si prefiero energías alternativas, si quiero que me sigan desvalijando ladrones con impuestos como si viviéramos en otro país o si estoy de acuerdo sobre la ley electoral mezquina que padecemos en donde desde hace décadas siempre gobierna el que pierde en las urnas.

Nos queda mucho camino por delante, pero los cambios a los que estamos asistiendo, están acelerando las reformas y las castas no tendrán más remedio que abandonar el feudalismo y abrirse a la democracia, la verdadera democracia, no lo que tenemos ahora, si quieren seguir subsistiendo.

La imagen de un colegio electoral norteamericano la encontré en Google.

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