ADSL en España, Garzón y Aminatu

Vamos entrando en los días señalados de las fiestas navideñas y se empieza a notar que quien más y quien menos está echando el ojo al calendario para evitar los días clave para pasarlos con su gente.

Aunque la Navidad en nuestro país empieza extraoficialmente el 22 de diciembre con el sorteo de la lotería nacional, ya resulta complicado organizar algo para los últimos días del año.

Hoy tenía previsto hablar de tres temas que no quiero que se me escapen sin hincarles el diente:

El primero sería la encuesta que la CMT ha encargado y que deja en entredicho todo lo que nos han dicho en torno a precios, velocidad, competencia y monopolios. Podría pensarse que la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT) ha elaborado el informe para favorecer a los ciudadanos, pero es otro craso error. La encuesta fue una petición del Defensor del Pueblo, ante el escandaloso número de quejas recibidas.

Al que manda en esa institución debería caérsele la cara de vergüenza porque siempre ha señalado que España es uno de los países más competitivos en el acceso a Internet y que sus precios son algo así como chollazos. El informe dice todo lo contrario. España es el país más caro y con el acceso más lento y sus operadores tienen la cara más dura de entre todos los operadores del viejo continente. La última parte no aparece en el informe, pero es fácilmente deducible.

No sé hasta cuando tendremos que seguir esclavizados por una política de precios y de velocidades que causaría estupor en cualquiera que viva en un país avanzado.

Cambiando de tema, el juez español, Baltasar Garzón, lleva unos días complicados con la aparición de cartas escritas por él mismo en las que se confirma lo que él ha negado y lo sigue haciendo. He intentado leer todo lo que ha caído en mis manos sobre este particular y observo al juez muy firme en su presunción de inocencia. Las pruebas presentadas son claras, pero no sé si habrá gato encerrado. Tengo el tema en cuarentena de momento y a estas alturas todavía no tengo elementos de juicio o los datos suficientes como para pronunciarme en un sentido o en otro.

Y termino con Aminatu Haidar. No he querido tratar el tema al principio porque hemos tenido caso Haidar hasta en la sopa y ya va siendo hora de cerrar página.

He intentado hacer un ejercicio de abstracción y he separado su caso, con el del Sahara, aunque tengan mucho que ver entre sí, pero demasiado a menudo los árboles no te dejan ver el bosque y terminas haciendo juicios metiendo todo en el mismo saco.

Creo que la resolución del caso ha sido aceptable para todas las partes implicadas: Aminatu no ha tenido que humillarse ante el dictador, el dictador no ha tenido que humillarse por permitir de nuevo su entrada, España ha resuelto el problema y Francia ha cumplido con su compromiso de aliado y amigo.

Dicho esto, creo que España se equivocó en la entrada de Aminatu, quiso tapar la equivocación con mentiras que han quedado al descubierto. Marruecos sigue en sus trece de imponer los hechos consumados y quedarse con el Sahara por todo el morro y al margen de sus habitantes y la comunidad internacional vuelve a la rutina de ignorar un contencioso que sigue pendiente más de 30 años.

Europa y España mantienen la tesis de que acercando posiciones, beneficiando y no apartando a Marruecos favorecerán la llegada de la democracia, pero los hechos nos muestran lo contrario. Todos los acuerdos comerciales, las ayudas y la absoluta cooperación, sólo se traduce en engordar las cuentas bancarias del sátrapa al mismo tiempo que su población sigue empobreciéndose hasta el punto de preferir morir en medio del mar a bordo de pateras que seguir viviendo en el infierno.

La alegoría a la velocidad de Internet en España la encontré en Rusttico.

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