Bajada del paro, caso Camps y otras indignidades de mención

Para estar metidos en pleno mes de agosto, las noticias siguen sucediéndose a buen ritmo y la importancia de muchas de ellas hace necesario echar una nueva mirada al calendario a ver si nos hemos confundido y estamos ya en otoño.

El departamento de maquillaje y decoración del Ministerio de Trabajo ha facilitado un nuevo dato falso que rebaja las cifras de paro en 27.000 personas en el mes de julio. Como no cuentan el número de parados haciendo cursos o en otro tipo de listas que están escamoteando, no comentaré más de estas cifras. Me fío más de los datos de la EPA que son los que maneja la Unión Europea y no están maquillados ni dulcificados.

Sólo me asalta una duda: ¿Los datos que facilitan, después de esconder cientos de miles de parados, los sacan a boleo o siguen algún tipo de estrategia? De todos modos el propio ministro ha dicho que el otoño no será tan positivo, de modo que se esperan tiempos mucho más duros que los que estamos atravesando.

El otro partido de la secta partitocrática PP-PSOE, ha protagonizado un nuevo caso sumamente curioso. Francisco Camps que estaba siendo investigado por recibir regalos de personajes ya acusados de corrupción, ha salido de rositas y sin despeinarse, algo que ha encabronado mucho al PSOE que ha puesto toda la maquinaria del Estado, fiscalía incluida para intentar pillarlo de verdad.

Estos casos me resultan muy curiosos porque desde que la Justicia dejó de ser independiente de los políticos, está navegando en aguas excesivamente procelosas y se dan paradojas sumamente curiosas en las que jueces de altos tribunales regionales deben juzgar a políticos que los han nombrado.

Mientras la Justicia no esté al margen de nombramientos políticos y siga dependiendo de quienes los nombran, casos como el de Camps seguirán ocurriendo continuamente. En todas las comunidades tenemos casos de este tipo.

Llama la atención, no obstante que el que reciba regalos de gente implicada en casos de corrupción, se considere algo sin importancia. Situaciones absolutamente kafkianas en un país ya de por sí surrealista como el nuestro.

El asesino, ladrón, genocida y torturador rey de Marruecos, Mohamed VI ha echado mano del manual del dictador eficaz y ha ordenado prohibir la distribución del diario Le Monde en su reino, haciendo uso de una de las prerrogativas del dictador medieval, el impedir que su pueblo conozca la realidad.

He leído lo que se dice de él en esas encuestas y, a decir verdad, y tal como tiene sometido a su pueblo, no lo dejan tan mal, de modo que el aparato manipulador del régimen funciona a pleno rendimiento.

En la imagen Francisco Camps, el nuevo agraciado con el premio gordo de la Justicia de Valencia. La encontré en Matarhumanos.com

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