Caos

Hay jornadas raras en las que no te apetece hacer prácticamente nada y hoy es una de ellas. Allá por donde vas, te asaltan sensaciones extrañas y observas tu entorno dentro de una atmósfera espesa que se puede cortar con un cuchillo.

Tenía que escribir sobre tantas cosas que no sé ahora mismo si le dedicaré varios post o lo escribiré todo en un mix de indignaciones.

Al dueño de Martinsa Fadesa, Fernando Martín, después de haber empleado a miles de personas, generado riqueza y bienestar para todos, le pagan con limosnas. Tras el concurso de acreedores, era el juez el que debía determinar la cuantía de sus ingresos cada mes y sólo podrá contar con 75.000 euros cada mes para hacer frente a sus gastos. Si conoces alguna cuenta corriente para poder ayudarlo a él y a su familia para que no pase estrecheces, me lo comunicas porque a los bienhechores hay que ayudarlos en estos momentos difíciles.

La prensa carga estos días contra dos ímprobos políticos por que también querían crear riqueza y bienestar pasa su pueblo. Y es que éstos son malos tiempos para los hombres de bien. ¡Cuánta injusticia!

En Canarias todos dudan de las palabras de nuestro presidente Paulino Rivero. No conocen los desvelos de este gran hombre por hacerle la vida más agradable a sus paisanos. Ha dicho que ayudará a las familias y hay que creerle. ¿Acaso nos ha engañado alguna vez? ¿Acaso gasta un céntimo de más en cosas supérfluas?

Los compañeros griegos siguen planteando batalla a su Gobierno y no dan su brazo a torcer. Aquí los medios pasteleros no lo cuentan porque sería un mal ejemplo para las marujas con hemorragia neuronal o los poseedores de cerebros reblandecidos por el fútbol. Pero las noticias que podemos encontrar los que queremos informarnos, hablan de esperanza, de lucha y de solidaridad.

En la Red puedes leer las noticias sobre estas protestas con textos traducidos del griego al inglés e incluso al español.

No sé por qué los medios decimonónicos temen tanto dar a conocer las noticias de la revuelta generalizada en Grecia. En nuestro país tendríamos que despertar del profundo coma social en el que nos han sumido hace años. Y eso lleva mucho tiempo.

A pesar de los 4 millones de parados y subiendo constatados por USO, no hay ningún motivo todavía para la movilización. Mientras haya suficientes puentes en el país para vivir debajo, no hay que preocuparse. Quizás los dirigentes tengan que empezar a preocuparse porque si las marujas de ambos sexos no pueden pagar el recibo de la luz, tampoco podrán seguir chutándose en vena la televisión narcotizante y quizás se les ocurra leer.

La imagen la encontré en Gonzalo Rey.

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