La vida secreta de las amebas

Cada vez más a menudo tengo la sensación de que debería escribir sobre algún tema, pero bien por apatía, porque ya he escrito demasiado o porque veo que nada cambia, paso y me dedico a otros menesteres.

Es por ejemplo el caso de la Televisión Canaria. Cuando Miguel me comentó las nuevas tropelías que estaban cometiendo y que publicaban en Canarias Bruta, lo leí, pensé, medité y le dije que después de todo lo que había dicho de la Televisión Canaria, ya no tenía más adjetivos ni frases para definirla. Recuerdo que ya use una muy buena: "El vómito de una rata con diarrea es algo bello si lo comparas con la televisión canaria". El me sugirió que le cambiara el mal a la rata y me recomendó usar una rata con lepra, pero tampoco sirve exactamente para definir algo que es tan escandaloso en la gestión que llega a paralizarte. Están sacrificando a miles de personas en Canarias que se mueren o de asco o físicamente en las listas de espera interminables para operaciones o tratamientos alegando que no tienen medios y se gastan una morterada en premiar a amiguetes y en producir estiércol a manos llenas. De la programación mejor no hablar.

Vómitos y vómitos de caspa se suceden ininterrumpidamente para que una sarta de indigentes intelectuales puedan hacer el simulacro de que trabajan para que les paguen y no se tengan que dedicar a recoger cartones por las calles para subsistir. En una sociedad real y lógica en donde la competencia fuera la norma, no tendrían cabida en ningún sitio. Pero como los que mandan son tan mediocres como ellos, tienen la suerte de estar en la secta de la caspa y la mediocridad y todo el monte es orégano y otra de gambas y to er mundo e güeno.

El dinero público no sólo lo tiran a la basura en Tele Estiercol, traer a Jiménez Losantos este viernes para que haga su programa aquí en Las Palmas nos costará 30.000 euros a los que habrá que sumar los 60.000 que pagó la consejera de turismo gañana que tenemos para que María Teresa Campos la entrevistara en la radio.

A todo esto, conocemos hoy las nuevas cifras del paro y nada cambia: más parados a la cesta, algo que debe suponer una excelente noticia para los que tienen que arreglar este problema: más parados equivale a más cursos inservibles para que dé la impresión que se hace algo, pero sin hacerlo. Pasta para repartir entre los colegas de turno y a los parados que les vayan dando o que se compren un kalaka como las bandas de albano-kosovares.

Los bancos, como ya han constatado que todos sus esclavos a los que ellos llaman clientes son idiotas y tragan con todo siguen subiendo las comisiones por sacar dinero en cajeros de sucursales de otro banco. ¿Para qué sirve tener una red de cajeros si no los puedes usar? Bueno, si se pueden usar, pero a costa de pagar el impuesto revolucionario de cada banco. Otro más de los muchos que les cobran.

Mi relación con los bancos ha ido tan a menos que sólo tengo una cuenta corriente de emergencia que no uso casi nunca y que está a 0 casi siempre. No me puedo permitir los gastos de mantenimiento de la cuenta. Prefiero mantenerme yo mismo, que ya es complicado.

Lo normal sería que si un banco te roba, te fueras a otro, pero aquí todo el mundo traga. Ellos lo saben y siguen apretando. De todos modos es casi lo mismo. La nómina la tiene el banco, tu casa la tiene el banco, tu coche lo tiene el banco, tu vida la tiene el banco, ergo, ¿para qué quieren más?

En fin, que la vida es maravillosa y merece la pena vivirla con toda intensidad.

En la imagen una ameba feliz y contenta de tener su pasta a buen recaudo en el banco, esperando el nuevo programa estrella de la tele canaria y pensando que se pondrá para ir a ver este viernes a Jiménez Losantos. La encontré en la Wikipedia.

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