Ratatouille

Hace unos días fui con mi hijo a ver la película Ratatouille. Las cintas de animación no es que me alucinen mucho, pero si tienes niños pequeños, es una cita casi obligada. Al contrario de lo que imaginaba, me gustó mucho. La calidad es excepcional y la historia, aunque bastante surrealista está bien contada y es creíble, siempre y cuando nos pongamos en la piel de los niños.

El hecho de que una rata campestre, Remy, se consolide como uno de los mejores chefs de París, es algo absolutamente descabellado, pero a pesar de todo, está francamente bien. La moraleja de la historia es que si quieres conseguir algo, si te empeñas en conseguirlo, llegarás a obtenerlo aunque seas una rata de campo y tu sueño sea el de ser chef de un restaurante.

Quizás el momento más divertido es cuando los cocineros del restaurante donde "trabaja" la rata-chef se enteran que realmente es él el que prepara todos los exquisitos platos de la carta y deciden abandonar el local. En ese momento cientos de ratas amigas y familiares de Remy, la rata chef se ponen manos a la obra y juntos como un ejército, preparan todas las comandas de los clientes. Parece raro, pero resulta muy vistoso y cinematográfico. Me divertí mucho.

Cada año que pasa, la calidad de las películas de animación va aumentando en progresión geométrica y quién sabe a dónde vamos a llegar.

Ya sabes: si encuentras una rata en tu restaurante favorito, no grites, no chilles ni llames al camarero, es posible que sea el chef, su jefe. Lo importante es cómo esté la comida, no quien la prepare. :-))

Nota para la SGAE: No me colé en el cine ni me descargué la película. Pagué mi entrada y la de mi hijo para ver la cinta y no robé las palomitas ni el refresco de cola como sus mentes malpensantes imaginan de todos los españoles.

La imagen la encontré en Pochoclos.

3 comentarios: