jueves, 2 de agosto de 2007

Ardió Canarias, pero los culebrones se emitieron puntualmente

Ahora que ya están controlados los incendios que han asolado Canarias desde hace unos días, creo que es el momento oportuno para escribir unas cuantas líneas sobre lo ocurrido.

La historia ya la conoces por todos los medios de comunicación que se han hecho eco del desastre, especialmente a través de la edición digital de Canarias 7, cuyos compañeros han estado al pie del cañón de principio a fin dando cuenta minuto a minuto de la evolución de los frentes y dando un extraordinario ejemplo de profesionalidad, demostrando que cuando se quieren hacer las cosas bien, basta con hacerlas. Mi más sincera enhorabuena a todo el equipo.

Entrando ya en materia, el viernes, el incendio que un pobre hombre provocó en el centro de la isla, estaba ya controlado según los responsables de su extinción. Pregonan a los cuatro vientos que la coordinación fue perfecta y que todo se hizo muy bien. Vayamos por partes: Si de 8 helicópteros, sólo 1 puede volar por los fuertes vientos, la previsión y la coordinación de que hacen gala se cae por su propio peso y ya no hablo de la no existencia de ni un sólo hidroavión en todas las islas cuando 2 pavorosos incendios con varios frentes cada uno campaban a sus anchas por el territorio canario. No soy un experto en extinción de fuegos, pero creo que contar con hidroaviones y helicópteros ayuda bastante en la lucha contra las llamas.

Habría también que preguntarles a los responsables del anterior grupo de gobierno en el Cabildo por qué permitieron que los pinares estuvieran absolutamente sembrados de malezas, piñas y material altamente combustible en estos casos.

También me llama poderosamente la atención el caso del vecino de Fataga, Julian Reyes que él solito, eludiendo la vigilancia policial que obligó a abandonar la zona, consiguió parar las llamas y minimizar enormemente el ataque del fuego contra las casas. Un hecho que conocí a través del blog de los amigos de Canarias Bruta que con sus pocos medios, echaron el resto y también dieron un ejemplo de profesionalidad informando puntualmente a sus lectores.

Informativamente hablando, la Televisión Canaria también ofreció un ejemplo de profesionalidad encomiable al mantener su buena decena de culebrones y bazofia infecta que perpetran en su programación y no variar su parrilla durante los primeros días de los incendios para regocijo de los seguidores y seguidoras de los culebrones que pudieron seguirlos perfectamente cada día. Al final reaccionaron tarde y mal y ofrecieron un pastiche de piezas repetidas hasta la saciedad poco informativas y elogiando sobre todas las cosas la coordinación exquisita. Supongo que les darán pronto algún premio por su "profesionalidad".

La destrucción de las casas de muchas personas y del propio complejo de Palmitos Park me entristeció enormemente porque después de ver, leer y escuchar diferentes declaraciones, creo que se podría haber evitado tanta desolación en núcleos habitados con algo más de coordinación.

Por último y como colofón, creo que la viñeta de J. R. Mora, como siempre sagaz y genial en sus planteamientos, resume perfectamente el sentir de todos los que hemos sufrido una catástrofe tan lamentable.