La manipulación en algunos medios para crear una realidad paralela

Supongo que estos días te encontrarás tan desconcertado como yo ante la postura que han tomado la mayoría de los medios sobre los indignados, Democracia Real Ya, el Movimiento 15M y toda esa legión de ciudadanos que están hartos de que los quieran convertir en esclavos, entre los que me incluyo.

Si no tienes relación con el periodismo directamente, seguramente no entenderás ese curioso modo que tienen los medios, no todos, ante un nuevo colectivo que ha dejado a la mayoría de la profesión periodística en fuera de juego. Aquí quiero puntualizar que todavía existen medios decentes que cuentan lo que realmente pasa y no han intentando echar porquería encima de unas justas reivindicaciones que supongo que mayoritariamente apoyamos todos en sus principales puntos.

Los que si tenemos relación con el periodismo estamos tan sorprendidos como tú. En teoría un medio de comunicación debería cubrir las noticias que consideran de importancia con transparencia, con claridad y alejarse de la manipulación tanto como puedan, pero en España ahora mismo con los sesgos políticos de las diferentes empresas que controlan la información, eso es pedir demasiado.

Desde hace muchos años esas empresas dependen del poder político para subsistir, bien en forma de subvenciones, publicidad institucional o concesiones administrativas y, lógicamente no van a morder la mano del que les da de comer. Hasta ahora si un político los trata bien, lo tienen en un pedestal y lo cuidan y lo miman hasta la náusea y actúan como perros de presa ante los peligros que puedan acecharlo e forma de otras formaciones politicas, periodistas asilvestrados o incluso el propio pueblo.

Se han integrado tanto en un sistema de poder tan corrupto que no ven más allá y desconfían de lo nuevo, lo desconocido y aquello que no controlan o pueden manipular. A los políticos les pasa exactamente lo mismo. Todavía no se han enterado de qué va el movimiento 15-M y las interpretaciones que nos ofrecen sobre su existencia, crecimiento y evolución son para morirse de risa.

El caso de Intereconomía es paradigmático, aunque no el único de lo que le está ocurriendo a algunos medios con los indignados del 15-M. Daría para mucho. Incluso para una tesis doctoral o una tesina en Periodismo, aunque bien pensado, también encajaría en una tesis doctoral en Psicología y/o Psiquiatría.

Intereconomía es la cadena de televisión que más cobertura le ha dado al movimiento 15-M, pero no por afinidad o por considerar que la noticia tiene la suficiente importancia como para dedicarle horas y horas, no. Los están vigilando. Están pendientes de todo lo que hacen para sacar los trapos sucios, para airear esa bandera que aparece y que no es correcta, para buscar elementos violentos y por extensión meter a todos en el mismo saco, demonizarlos y acabar con ellos mediáticamente. Todavía no lo han conseguido a pesar de sus esfuerzos y creo que han perdido la batalla mucho antes de comenzar.

El espectáculo de La Razón estos últimos días entraría ya en el ámbito del ridículo con esas manipulaciones de fotos y esos titulares para minimizar la importancia de las manifestaciones o asociarlas con proetarras, borrokas o violencia extrema.

Hace mucho, muchísimo tiempo que no leo un diario de papel. Conozco a muchas personas que siguen informándose a través del papel y observo que su composición de lugar respecto a la realidad es diametralmente opuesta a la mía que me informo a través de medios independientes, Internet o fuentes realmente fiables.

Todo está cambiando. Los medios clásicos ya no tienen el monopolio de la información ni de la verdad y existe otro mundo ahí fuera con noticias de verdad, con otras realidades que no nos quieren contar ellos y con abundantes puntos de vista que no hacen sino enriquecer el debate y ampliar todavía más la forma de entender la realidad que nos rodea.

Las empresas periodísticas no se quieren enterar de que el concepto de verdad absoluta en los medios está agonizando y a punto de morir. La información, la verdadera información, no ha hecho nada más que nacer. Estamos asistiendo, bajo mi punto de vista, al comienzo de una época en la que los medios clásicos ya no son los poseedores de la realidad que nos quieren contar. Hay otros modos y otras formas para conocer, entender y reflexionar sobre las noticias.

Creo que esa percepción de que algo no es noticia hasta que un medio o una agencia nos dice que sí lo es, está acabando afortunadamente para todos y aquellos medios que no sepan entenderlo están abocados a su desaparición.

Tal como te he dicho en varias ocasiones, infórmate, lee, contrasta,, crea tu propia opinión y después actúa en consecuencia.

La imagen pertenece a una pintura de Yacek Yerka que encontré en Arte, Pintura y Genios.

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