16 de Noviembre de 2009, un día como otro cualquiera

Tenía pensado escribir algo sobre nada en concreto. Quizás suene un poco raro, pero como he hecho otras veces, empiezo a escribir sin saber que voy a contar.

A pesar de todo lo que se oye por ahí de la crisis no me puedo quejar en absoluto de como me está tratando la vida últimamente. Cada día hay un pequeño avance y todo viene de cara.

Hace tiempo no podía decir lo mismo porque cada pequeño logro estaba demasiado sazonado de quebrantos de todo tipo. No creo mucho en estas cosas, pero las rachas buenas y malas existen y ahora, afortunadamente estoy viviendo la buena.

Tengo aparcados dos o tres proyectos de novelas, obras de teatro y similares que tengo intención de volver a retomar pronto. A veces, al igual que ocurre con los libros, que te eligen en el momento que estás preparado para entenderlos, las historias de ficción son también algo así.

Tienes una idea general que promete, personajes con fuerza y una trama que engancha, pero al escribir 5 ó 10 folios, te encuentras en un callejón sin salida en el que te has metido sin darte cuenta y sin que fuera necesario para el desarrollo de la obra. Tengo varias historias así bosquejadas que siguen vivas, pero que por alguna razón, decidí buscar un momento mejor para continuarlas.

Durante esta semana he estado pensando sobre lo que sería más adecuado para darle una salida a todas estas obras. Una idea sería publicar una novela en el blog por capítulos. Otra editarla y hacer un libro de unos cuantos folios. Parece que si no tienes un libro escrito no eres nadie, aunque tengas obras por todas partes en formato digital.

Hubo un tiempo que pensé vivir de la escritura, pero después de muchos avatares, me he dado ya por vencido y ahora me busco los garbanzos por un lado y la escritura y sus derivaciones, la veo como un añadido.

Cada mañana leo las noticias y tengo esa sensación extraña de que está pasando mucho y no está pasando nada. De que lo que vemos cada día, ya lo hemos vivido otra vez. Un deja vu infinito en un bucle sin fin. Demasiado a menudo tengo esa sensación de hastío, de inapetencia periodística, de vacío.

Por muchos años que pasen la historia siempre se repite y unos cuantos tienen siempre esclavizados al resto mediante sistemas como la religión, la política, la economía o el terror. Miles de años de civilización y todavía no hemos aprendido nada.

Quizás haga pronto una parada en el camino y vaya a Dublín unos días para cargar pilas y vover con el punto de vista fresco.

Hasta el final del año tengo que pensar si decido entrenar al equipo de benjamines del Alvaraván C. F. , el club de mi hijo. Por un lado me apetece mucho porque me encanta el trato con los niños, pero observo ahora en la distancia a los padres veo que la figura del entrenador en estos clubes pequeños está sometida a demasiados vaivenes. No es un equipo de la Champions League, pero para los niños y sus padres es casi tan importante. Ya veremos a ver que decido.

La imagen no tiene mucho que ver con el texto que acabas de leer. Se trata de la imagen de un buitre volando y es la que ilustra esta curiosa historia que leí en 20 minutos en donde cuentan que estas aves tardan 3 días en llegar de Huesca a Jaén. Me pareció muy curioso.


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