Un par de reflexiones

La decisión del Gobierno de derogar el decreto del trasvase del río Ebro porque las crecidas tras las lluvias han aportado agua suficiente hasta la conclusión de las obras de la desaladora de Barcelona han creado una situación que me ha dado que pensar.

Todos, incluyéndome a mí, hemos opinado, comentado, posteado y argumentado sobre la idoneidad de acometer un trasvase o como quieran llamarlo desde Tarragona a Barcelona. Ahora, la naturaleza ha resuelto sóla el problema y ha dejado en papel mojado, nunca mejor dicho, todo lo que hemos escrito y opinado sobre el particular.

Es curioso como en muchas ocasiones nos disponemos a resolver los problemas o a discutir o debatir sobre los problemas, incluso antes de que se produzcan. En este caso, la previsión del Gobierno fue acertada al aprobar el trasvase del agua, pero la naturaleza jugó a su favor y no hizo falta hacer nada más. La naturaleza creó el problema con la sequía y lo resolvió con las lluvias.

En demasiadas ocasiones he vivido algo parecido: problemas que están ahí y que debes resolver ante unas determinadas circunstancias, que dejan de serlo cuando varía alguno de los factores por lo que la experiencia me va enseñando que es bueno tener soluciones alternativas por si llega a producirse el problema, pero tampoco hay que darle demasiada importancia porque en más ocasiones de las que imaginamos, los problemas se resuelven solos o ni siquiera llegan a plantearse.

La aprobación del trasvase del Ebro suponía un importante desembolso de dinero para abastecer de agua a Barcelona mientras durasen las obras de la potabilizadora que será la solución definitiva.

Ahora ese tiempo se lo ha dado la naturaleza y nadie en estos momentos podrá sentirse agraviado porque vuelven a estar las cosas exactamente como al principio y con el problema del abasto a punto de resolverse con la construcción de la desaladora.

La otra reflexión que quería añadir, no tiene nada que ver con el agua, pero si con Cataluña. Mi familia por la rama materna es de Barcelona y he viajado en innumerables ocasiones a Cataluña.

Jamás he tenido ningún problema con el catalán, que entiendo, pero que no hablo, idioma que he sentido muy cercano porque en mi casa solía escucharlo hablar habitualmente como lo más normal del mundo.

Me parece lejano el debate sobre la escolarización en catalán, la obligatoriedad del catalán o la imposición de un idioma a golpe de decreto.

Creo que este problema es también ficticio y que sólo lo crean los políticos. En el día a día, tanto en el seno de las familias o comunidades, no creo que exista este problema.

El del trasvase es una solución que vino a traernos la naturaleza como respuesta a un problema que creó ella misma, en el del catalán es un problema creado por algunos que, da la impresión que desean que siga siendo un problema sin encontrar una solución.

Las limitaciones, imposiciones y prohibiciones siempre son negativas y creo que lo mejor seria que cada familia o entorno eligiera cómo y de que forma quiere ser escolarizado. La libertad es siempre mas positiva que la imposición.

En la imagen una foto aérea del Delta del Ebro. La encontré en Jrcasan.

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