Tardes deportivas

Algunos días a lo largo del año se acumulan un mismo fin de semana varias citas deportivas que por su emoción, suelo pasar frente a la tele y junto al ordenador. Este fin de semana estoy disfrutando de unas de esas jornadas en las que hay Fórmula 1, basket, tenis y fútbol. Sólo falta el ciclismo, pero ya llegará el Tour.

Cuando me paso toda una tarde frente a la tele, comienzo a preguntarme si me estaré convirtiendo en un psicópata televisivo-deportivo, pero afortunademente, estas citas no se prodigan mucho a lo largo del año.

En España las citas deportivas tienen una emoción añadida porque sorprendentemente algunas cadenas de televisión compran los derechos y luego, por motivos desconocidos, no emiten los partidos o eventos o los emiten mal, grabados o vete tú a saber.

La cita comenzó después de comer con la final femenina de Roland Garrós. El partido prometía un buen enfrentamiento, pero a las primeras de cambio, la serbia Ivanovic se vino abajo y la belga Justine Henin ganó el partido sin casi despeinarse. Podría haber ido a la peluquería antes y su peinado se habría mantenido perfecto después del partido.

Esta tarde Nadal y Federer se miden en la pista central para ver quien de los dos se lleva el millón de euros por ganar Roland Garrós. El que pierda no creo que tenga muchos motivos para el llanto porque se llevará medio milloncito de euros.

La siguiente cita era en Canadá con la Fórmula 1 para conformar la parrilla de salida del gran premio que se disputa en unas horas. Hamilton consiguió la pole y Alonso saldrá en segunda posición. Ferrari sigue flojeando y como no se pongan las pilas les va a costar recuperar puntos. El desenlace esta tarde.

De Telecinco, pasé después a la 2, cadena donde emitían el cuarto partido de la semifinal de la liga ACB entre el DKV Joventut y el Real Madrid. Los blancos ganaron por un punto y forzaron el quinto partido que se disputará este martes en Madrid.

Después llegó el fútbol en la penúltima jornada de una liga que todavía sigue sin decidirse. A pesar de que a mí el fútbol no es que me haga mucha gracia, la emoción de los resultados y las combinaciones que había que hacer con los resultados en varios campos, unido a que mi hijo es madridista hasta la médula, le daba a la cita más emoción de la normal. Messi consiguió meter un gol con la mano sin que lo viera el árbitro, pero no le sirvió de mucho porque el Real Madrid consiguió empatar en el último minuto en Zaragoza y el Español hizo lo propio en Barcelona, de modo que todo sigue igual con el Madrid de líder a falta de una jornada.

Durante la tarde y en los momentos muertos de descanso en tenis, en Fórmula 1 o incluso fútbol, le daba al mando y en Antena 3 emitían Titanic de James Cameron. La película es ya de por sí bastante larga, pero le añadieron enésimos y larguísimos cortes publicitarios, de modo que no sé a qué hora pudo terminar. Ahora mismo acabo de poner la tele y están poniendo Los Simpson, por lo que deduzco que casi 24 horas después habrá ya terminado.

Esta tarde el desenlace y continuación.

Quizás emitieron tanta publicidad para dar tiempo a los equipos de rescate para salvar a los náufragos del Titanic. Si es así, creo que pudieron rescatarlos sanos y salvos a todos.

La imagen de Messi metiendo el gol con la mano y emulando a Maradona la encontré en El Comercio de Perú.

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