De pelotas grandes y pequeñas

Hoy pensaba que sería un día especial y mis vaticinios se han cumplido. Quizá pienses que los días especiales tienen que ocurrir grandes cosas, pero incluso dentro de la más absoluta normalidad hay situaciones que te hacen ver la vida de otro modo.

En un mundo de sorpresas, sobresaltos, inquietudes, se agradecen los días especiales en los que no ocurre nada digno de mención y en los que todo transcurre según lo previsto.

Hace un rato he visto como Rafael Nadal se metía en tercera ronda en Wimbledon, y con la eliminación de Djokovic ayer, el español se distancia de nuevo del número tres y va buscando ya al número 1.

La eliminación del serbio no hubiera influido mucho en este torneo porque de haberse encontrado, tendría que haber sido en la final porque iban por itinerarios diferentes de la tabla.

Algo que dice mucho de la sencillez de Nadal es la pequeña anécdota que protagonizó ayer: solicitó a la organización que programaran su partido temprano para tener tiempo para ver la semifinal de España en la Eurocopa. Dicho y hecho. No le importó jugar en una pista que por su categoría merecía.

Esta tarde nuestra selección se verá las caras con Rusia, un combinado temible que practica un juego muy ofensivo y vistoso.

Como no podía ser de otro modo en nuestro país, los medios fanboys ya hablan del rival que nos encontraremos en la final el domingo, Alemania, justo vencedor ayer frente a Turquía, aunque ganaron con lo mínimo. Turquía mereció más por juego, por entrega y por fe.

Para llegar a la final hay todavía que pasar un pequeño trámite sin importancia que es la semifinal y será un partido muy complicado. Los amigos de las cifras, de los conjuros, las maldiciones y demás parafernalia típica de estas batallas deportivas ya echan mano de la historia como si en el deporte la historia se repitiera matemáticamente.

Frases como "Nunca hemos caído en semifinales" o argumentarios por el estilo me hacen reír. Si nos atenemos a la historia, incluso Brasil rompió su racha de no ganar ningún mundial, cuando lo ganó por primera vez. Nadal tampoco le hizo mucho caso a la historia cuando ganó su primer torneo. Los datos y la historia reflejaban que nunca había ganado hasta que ganó. Y así todos los grandes, medianos y pequeños deportistas de todos los tiempos.

Esta tarde noche a disfrutar de un buen partido con la emoción puesta en el resultado. Mientras nos hagan pasar un rato agradable, que gane el que más se lo merezca. Si es España, mejor.

A todo esto, ahora debería estar ya concentrado porque mañana a las 16:00 horas en Canarias juego también un partido. Los padres de los niños del Benjamín del Alcaraván juegan contra los entrenadores y el equipo técnico.

No hay que desanimarse y tener fe como hicieron los turcos durante toda la Eurocopa, pero si tenemos en cuenta que casi todo el equipo técnico del Alcaraván de las categorías inferiores juega regularmente en categoría juvenil y que los padres no es que hagamos mucho ejercicio, tampoco habrá que lamentarse si perdemos. De todos modos nos han asegurado que si al principio ven que nos van ganando con facilidad, podremos sacar a otros juveniles. Ya veremos. El resultado mañana.

Curiosamente este partido no lo dan en televisión. :-))

La viñeta la encontré en Mikel Aguirregabiria. Como está en inglés te la traduzco: ¿No piensas que ha habido demasiado fútbol en televisión últimamente?

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